En las principales ciudades de los EE UU (Nueva York, Chicago, Boston, Los Angeles y Atlanta) se celebraron marchas de mujeres (y hombres) contra Donald Trump. También hubo marchas contra Trumpo en Berlín, Londres, Sidney y Ciudad del Cabo. La marcha no solo era porque el nuevo presidente es un machista, sino también para exigirle que respete a las mujeres, a las minorías, a los inmigrantes y los derechos civiles. Sin embargo, la más notoria fue la marcha de la capital, Washington, no solo porque fue una de las más numerosas, sino también porque acudieron algunas mujeres muy famosas. En Washington, Hillary Clinton ganó un 92 a 4 a Trump.
Una de las más activas fue la actriz Scarlett Johannson, una de las oradoras de la manifestación, pero también Robert Downey Jr., Mark Ruffalo, Neil Patrick Harris, James Franco, Martin Sheen y Don Cheadley. Por su parte, Madonna hizo una aparición no anunciada, pero también se dejaron ver el exsecretario de Estado John Kerry y la cantante Cher. También hablaron varias actrices más, el director de cine Michael Moore, legisladores demócratas, activistas de los derechos civiles, de defensa de los inmigrantes o de las mujeres y organizaciones abortistas.
Los temas, la defensa de la multiculturalidad, del aborto, de los derechos de las mujeres, de los inmigrantes, de los refugiados, de los musulmanes, de los afroamericanos, del matrimonio homosexual o de la sanidad (Trump ha firmado una orden ejecutiva contra la reforma sanitaria de Obama) y educación públicas.
El ambiente era de resistencia. Y también se sienten los victoriosos, los que ganaron, pues Hillary Clinton obtuvo unos tres millones de votos más que el republicano.
Son, sin duda, un grupo muy amplio y muy disperso, pero muy combativo. Veremos que resulta de todo este activismo. Hay que tener en cuenta que nunca antes se había producido una manifestación contra ningún presidente al día siguiente de su jura del cargo.
Lo mejor de la Manifetación de las Mujeres contra Trump, aparte de que su número fue el mismo o superior al de asistentes a la toma de posesión de Trump el día anterior, es que las voces que se oían trataban de apagar las del discurso del día anterior, un discurso machista y xenófobo, conservador radical, racista, antiinmigrante y retógrado.
Frente al discurso monocolor del presidente dirigido exclusivamente para los blancos conservadores, ayer lo que brilló sobre todo era la pluralidad: hombres, mujeres, niños, adolescentes, ancianos, blancos, negros, orientales, inmigrantes, trabajadores, pequeños empresarios, antiguos soldados, etc.
La diversidad contra el discurso monocolor que ha dividido a la sociedad estadounidense. El color dominante el sábado no era el rojo de los republicanos del viernes, sino el rosa de las feministas.
Espero que esta unidad dure mucho tiempo.
Lo mejor de la Manifetación de las Mujeres contra Trump, aparte de que su número fue el mismo o superior al de asistentes a la toma de posesión de Trump el día anterior, es que las voces que se oían trataban de apagar las del discurso del día anterior, un discurso machista y xenófobo, conservador radical, racista, antiinmigrante y retógrado.
Frente al discurso monocolor del presidente dirigido exclusivamente para los blancos conservadores, ayer lo que brilló sobre todo era la pluralidad: hombres, mujeres, niños, adolescentes, ancianos, blancos, negros, orientales, inmigrantes, trabajadores, pequeños empresarios, antiguos soldados, etc.
La diversidad contra el discurso monocolor que ha dividido a la sociedad estadounidense. El color dominante el sábado no era el rojo de los republicanos del viernes, sino el rosa de las feministas.
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