martes, 24 de enero de 2017

Encuesta Gallup tras asunción Trump en el poder

El nuevo presidente de los EE UU Donald Trump es el presidente peor valorado según una encuesta de Gallup  inmediatamente después de su asunción con el 45% de votos en contra, el mismo porcentaje que a favor.

Vaya por delante que yo no creo que las encuestas funcionen. Sencillamente una parte de la gente miente al responder a las preguntas de un encuesta. Y últimamente las encuestas fallan más de lo que solían fallar porque la gente no está tan preocupada por los asuntos políticos como hace treinta años y responden lo primero que se les viene a la cabeza. Antes la gente se consideraba de derecha, de izquierdas, de centro, comunista, anarquista, etc. Ahora la gente pasa más de votar estos temas, de interesarse en ellos. En general, la política ya no es el tema tan escabroso y que generaba enemistades para toda la vida. La gente se ha vuelto menos interesada por estos temas. Por eso, en el referéndum de Colombia, en las últimas elecciones británicas de 2015 y en las mismas elecciones estadounidenses de 2016, el resultado electoral fue distinto que el predicto por la mayoría de las encuestas.

Sin embargo, esta encuesta de Gallup que analizamos hoy tiene una peculiaridad: no se trata de decidir entre Coca-Cola o PepsiCola, sino simplemente en decir si te gusta la Coca-Cola y cuanto te gusta. Y creo que es muy diferente, pues aquí los encuestados no tienen que elegir, sino tan solo decidir si les gusta una cosa o no.

Como ya hemos dicho, Trump da los peores resultados de un presidente nada más hacerse cargo del poder desde 1953.

Trump da un 45% de aprobación y un 45% de desaprobación. Estos resultados son los más bajos en 63 años y, demás, hay un empate entre ambas magnitudes.

Si comparamos el porcentaje de aprobación-desaprobación en la primera llegada al poder (en dos casos fue la única, Jimmy Carter y George H. W. Bush), vemos que hay disparidades muy amplias. Eisenhower en 1953 dio un índice muy alto de aprobación (68%), solo superado por Kennedy en 1961 con el índice más alto (72%), e igualado por Obama en 2009 (68%). Todos los demás quedaron por debajo.

Hasta la asunción de Trump del viernes pasado 20 de enero, los dos presidentes perdedores en esta encuesta eran Reagan en 1981 (51%) y George W. H. Bush en 1989 con el mismo porcentaje.

Como se puede ver, esto no dice nada del futuro. Si analizamos si es cierto que los electores valoran a sus presidentes al inicio de sus mandatos por la situación económica del país en el momento de la asunción, Reagan tuvo un porcentaje muy bajo y, sin embargo, su resultado económico dejó buen recuerdo a los estadounidenses. Obama, pese a asumir en medio de la peor recesión desde los años treinta, obtuvo un porcentaje bastante alto de aprobación, su ejercicio económico de 8 años fue bastante bueno - excelente - pero no ha dejado buen recuerdo. La economía estadounidense está a un nivel de desempleo muy bajo, el 4,7% y durante su mandato se han creado bastantes millones de empleos. Y George H. W. Bush aumió en un momento muy bueno de la eonomía pero con un resultado muy bajo en la encuesta.

Dicen los expertos que lo peor del resultado de Trump no es solo el resultado en si - 45 frente a 45 - sino que el porcentaje de los que decidieron no definirse es muy bajo, el más bajo de la historia de esta encuesta, el 10%. Antes de esta encuesta el porcentaje correspondía a George W. Bush (2001) con el 18%. Esto significa que la gente a la que le preguntaron estaba muy interesada en el tema. O dicho de otro modo: Trump levanta pasiones encontradas. El nuevo presidente, con su particular estilo de hacer campaña electoral, ha dividido al pueblo estadounidense.

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