martes, 31 de enero de 2017

De Ronald a Donald

Un comentario muy importante de Iñaki Gabilondo.

"Si Trump anuncia 25 millones de empleos y tan solo hay 8 millones de parados y no quiere inmigrantes, ¿qué va a hacer con la inflación?

domingo, 29 de enero de 2017

La primera semana de Donald trump

27-01-2017 - La BBC en inglés.

Provisional

El viernes 27-1 empezaron a aplicarse las primeras prohibiciones de entrada en EE UU a causa de un decreto de Trump. El sábado 28 al mediodía, miles de manifestantes se concentraron en el aeropuerto John F. Kennedy para protestar por la medida con canpartas y cantando consignas contra la medida. Las manifestaciones continuaron durante todo el fin de semana y continúan hoy domingo. Los manifestantes portan canpartas con lemas como "Dejémosles entrar", "Los refugiados son bienvenido aquí", "Cristianos contra la prohicición a los musulmanes" y lemas similares. Las manifestaciones se repetían en otros aeropuertos como Chicago, San Francisco o Dallas.

La orden ejecutiva firmada por Donald Trump es una clara ilegalidad. Una jueza del distrito sur de Nueva York (Brooklyn) ha suspendido la orden ejecutiva porque considera que es una ilegalidad que personas con todos los papeles en regla (con la visa de residencia llamada Green Card) para entrar en los EE UU le sea prohibida su entrada por una simple orden del poder ejecutivo. La American Civil Liberties Union (ACLU) presentó ante la jueza Ann Donelly la petición a nombre de dos ciudadanos iraquíes que querían entrar al país con todos los papeles en regla.

El elecutivo dice una cosa y la contraria: asegura que cumplirá la orden de la justicia al mismo tiempo que asegura que la orden es legal. La orden ejecutiva firmada por el Presidente que vetaba la llegada al país como refugiados o inmigrantes a los ciudadanos de siete países mayoritariamente musulmanes, afectaba a ciudadanos que ya tenían sus visados, es decir, unos derechos adquiridos según la leyes y que una simple orden presidencial no puede revocar.

Además algunos expertos creen que la orden ejecutiva también es ilegal porque va dirigida a las personas con una determinada religión. Además la jueza estima que la vida de los refugiados corre peligro si son enviados de vuelta a sus países de entrada. La jueza es federal, lo que significa que sus indicaciones afectan a todo el país. Sin embargo, la orden no significa que el derecho de residir en el país sea permanente.

Sin embargo, la orden solo afecta a las personas que entraron en el país el viernes y el sábado, unas 200 según un cálculo oficioso, no a las que están en sus países de orígen u otros y que tenían pensado entrar, aunque tengan visados. De hecho las aerolíneas ya están negándoles el embarque en orígen.

Donald Trump prometió en la campaña impedir que personas de determinados países musulmanes (no todos) entren en el país. Y la verdad es que, aunque la paralización de la orden sea un hecho, Trump ya tiene el éxito parcialmente garantizado, pues ya está disminuyendo la llegada de inmigrantes muslmanes.

sábado, 28 de enero de 2017

El espejismo de las infraesructuras

Se trata de un artículo del Premio Nobel de Economía Paul Krugman en su blog del New York Times. El artículo se titula Infrastructure Dellusions, es decir, espejismos de infraestructuras. 

Trump ordena construir el muro



2.- 26-01-17 El País: Peña Nieto mantiene de momento el viaje a Washington y pide “respeto” para México.

3.- 26-01-17 El País: Al nuevo ‘muro de la vergüenza’ le faltan 2.000 kilómetros.

4.- 26-01-17 El País: La construcción del muro aumenta la incertidumbre sobre la economía mexicana.

5.- 26-01-17 El País: Las grandes ciudades de EE UU prometen dar la batalla por sus inmigrantes y su economía.

6.- 26-01-17: Qué cambia realmente y qué no tras la orden de Donald Trump de levantar un muro entre EE.UU. y México.

7.- 25-01-17 El País: Un muro para frenar una migración mexicana en mínimos históricos.

8.- 25-01-17 BBC: How realistic is Donald Trump's Mexico wall?

9.- 25-01-16 NYTimes: Trump Blocks Syrian Refugees and Orders Mexican Border Wall to Be Built.

10.- 25-01-16: 4 efectos concretos que tendrá la construcción del muro que Donald Trump autorizó en la frontera entre Estados Unidos y México.


Empezamos por los números físicos. La frontera entre EE UU y México tiene entre 3.000 y 3.100 kilómetros de longitud, de los cuales ya hay construidos 1.050 kilómetros.


El 25 de enero, Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva pra que se construya una barrera física impasable ("impassable physical barrier") en la frontera entre su país y México. Lo primero que me vin a la cabeza es perplejidad. Yo había leído que el muro debía tener un presupuesto autorizado por el Congreso antes de ser construido. ¿Había leído mal? También firmó la orden ejecutiva para que se contraten 10.000 nuevos oficiales de patrulla fronteriza para reforzar la seguridad actual. Leo en 1.- que, efectivamente, el Congreso tiene que autorizar los fondos para construir el muro.

Lo que creo que ha firmado Trump (y esto es solo una suposición), que ha reasignado fondos de unas partidas presupuestarias a la de construcción del muro y la contratación de vigilantes fronterizos. O dicho de otro modo, ha realizado recortes en algunas partidas para ampliar otras. Y conociéndole, seguro que no ha recortado de los gastos militares o de seguridad (policía, FBI. CIA, agencias de inteligencia, etc.)

Si esto es cierto, esto significa que Trump aún no tiene todos los fondos disponibles para empezar a construir el muro, que dicho sea de paso, costará varios miles de millones de dólares.

Con los fondos disponibles, apenas le alcanzará para construir unas decenas de kilómetros de muro, porque además, seguro que no recorta partidas de defensa y seguridad, como hemos dicho arriba.

[Estos habían sido mis razonamientos hasta ahora, pero hoy ví 6.- (y lo añadí a la lista), que dice: "México no va a pagar por el muro y de hecho la orden ejecutiva de hoy es en realidad para estudiar cómo construir el muro", señaló FitzGerald. No sólo Trump miente al decir que están empezando a construir el muro, sino que además, la mayoría de los medios de comunicación ni se han enterado que ha firmado Trump. Hay idiotas no solo en el gobierno sino también en los medios de comunicación de todo el mundo. "Está por verse cuántas de estas ideas se implementan: todavía no tiene el dinero para construir el muro", dijo Wendy Feliz, portavoz del Consejo Estadounidense de Inmigración, un grupo en Washington que defiende los derechos de inmigrantes. Más claro que el agua.]

Una persona poco crítica puede pensar: "Pues ay que bién. Al menos va a crear puestos de trabajo". Pues va a ser que no. Si recorta de algunas partidas, no se crearán puestos de trabajo en esos departamentos. Imaginemos que se retiran fondos de justicia, ya sabes, jueces, fiscales, morgues, etc., se pierden empleos en esos lugares y se crean en la frontera sur. El día que el Congreso autorizo una partida multimillonaria para construir el muro completo, podremos discutir si se crean puestos de trabajo.

Posteriormente, en una entrevista con la cadena de TV estadounidense ABC '"absolutely, 100%" reimburse the US for his wall, en castellano, México reembolsará el 100% del muro." Hablaremos posteriormente de esto.

Por 8.- sabemos que el coste del muro será muy grande, porque además del coste del hormigón armado, el estado tendrá comprar los terrenos particulares por donde pase, y construirlo en zonas montañosas y desérticas. El cálculo de la BBC es de 25.000 millones de dólares. Un costo tremendo que, al final, los norteamericanos le reprocharán.

[Un tema que me ha venido a la cabeza después de escribir lo anterior es que EE UU es muy dado a los huracanes y tornados. Yo no entiendo mucho de ingeniería ni de fisica, pero cuanto más alto sea un muro (Trump dijo que sería un muro alto), el muro tiene más superficie que oponer al viento. Cuanto más alto, las cimentaciones deben ser más grandes. Un metro más de altura en el muro puede añadir un aumento significativo en el coste del muro].

En economía se dice que los recursos no son inagotables ni infinitos. Esto significa que si dedicas recursos a una cosa, no los puedes aplicar a otras cosas. Esos recursos que se dedicarán a la construcción del muro no podrán ser dedicados a fines sociales, a la construcción de otras infraestructuras u otrso fines.

EE UU tiene déficit público, es decir, el estado federal gasta más dinero del que recauda. Además, la deuda del estado federal ha crecido en los años de Obama a causa de la crisis financiera y económica de los últimos 9 años.

¿Va a autorizar el Congreso un aumento del déficit de 25.000 millones de dólares, teniendo en cuenta que Trump también quiere aumentar otras partidas como la militar y la de seguridad interior y exterior? Si lo hace va a ser corresponsable junto con Trump de la mayor estupidez de la historia de EE UU.

Aumentar el gasto público construyendo un muro, aumentar el gasto en policia, en las agencias de seguridad, el gasto militar, todo al mismo tiempo, ¿no parece cosa de locos?

Solo quedan dos opciones: reducir otros gastos o aumentar los impuestos.

Pero Trump ha prometido disminuir los impuestos a los ricos. Él dice que reducirá los impuestos a la clase media, y yo estoy convencido de que lo hará. Pero, ¿cuanto y cuando? Durante la campaña electoral no dio porcentajes. Bajará los impuestos a la clase media pero apenas nada, un 1% o así. Y a los ricos les bajará los impuestos alrededor de un tercio de lo que pagan ahora.

Entonces de subir los impuestos nada de nada. Al nuevo presidente de los EE UU solo le queda disminuir otras partidas del presupuesto, esto es, hacer recortes. ¿En qué partidas? Siendo él millonario y republicano, no es difícil suponer que disminuirá las partidas sociales, a lo Rajoy.

jueves, 26 de enero de 2017

EE UU, RU y Alemania

Se perfila una relción extraña a tres, un trío imperfecto.

23-01-17: Trump y el ‘brexit’ desbaratan la política comercial de la UE. En concreto, se habla de dumping comercial.

Muchos economistas europeos han criticado el excesivo superávit comercial alemán, pero ahora se suman los estadounidenses. El superávit de la balanza por cuenta corriente es del 8,5% en el caso de Alemania, el doble que el de China y muy por encima del 3% a partir del cual saltan las alarmas en la Casa Blanca.

La población suiza envejece ¿Y la americana?

Leo esta noticia en una página suiza que es traducida a 10 idiomas. Uno de ellos es el español.

Reto de expansión masiva para sistema social suizo.

Un pie de foto dice: El envejecimiento de la población engendra una fuerte necesidad de personal sanitario.

Más adelante: La investigación estima que 134.000 empleos a tiempo completo deberán ser creados de aquí a 2030.

Quizá en EE UU la situación demográfica no sea tan apurada, pero de alguna manera, la peste demográfica va a afectando a todos los países desarrollados.

Y los tontos de los estadounidenses van a gastarse mucho dinero, entre 10 y 25.000 millones de dólares, en cortar la inmigración del sur. Y si lo que más se necesita son empleos relacionados con la vejes, empleos como cuidadores, que son siempre empleos mal pagados y de muchas horas, de trabajar fines de semana y días festivos. ¿Van los americanos a limpiarle los culos y las babas a sus ancianos en vez de dejar a los mexicanos que hagan esa labor?

Estupidez elevada al cubo.

Los estadounidenses debían dejar entrar a los mexicanos y pagar para que aprendan inglés.

Otro enlace del mismo medio se titula:

“Grito de alerta”: urge capacitar a refugiados.

miércoles, 25 de enero de 2017

Analizamos la emigración mexicana a USA

El mero hecho de que haya llegado a la Casa Blanca un tipo que afirma que los mexicanos están arruinando el empleo de su país no significa que esta afirmación sea cierta. Más bien es una mentira. La realidad es que el número de personas que cruzan la frontera entre EE UU y México va disminuyendo desde hace 15 años.

También es falso que Obama haya sido un presidente tolerante con la inmigración. Muy al contrario, una de las causas del descenso de migrantes es que se han reforzado las medidas de vigilancia de la frontera. Entre 2008 y 2012, apenas 819.000 personas cruzaron la frontera, en comparación con 1,9 millones entre 2003 y 2007. Ambos períodos son de 5 años cada uno. La diferencia es 1.081.000 inmigrantes menos, un 56,9% menos. Y si eso ha sido así, han habido otros factores que desaniman la migración, como la mejora del nivel de vida en México.

Trump ha insistido que México envía delincuentes y violadores a EE UU. Pero la verdad es que los dos tercios de los innovadores y emprendedores de los EE UU no nacieron en ese país sino en el extranjero. Y es lógico: una buena parte de los emigrantes buscan prosperar en el país vecino, no trabajar recogiendo lechugas o sirviendo copas.

Cada año que pasa menos latinos emigran a EEUU, pero son más los que vuelven a casa. Un estudio de 2015 del Pew Research Center afirma que entre 2010 y 2014 el saldo migratorio neto fue de unos 140.000 negativos. Otro estudio afirma que entre 2009 y 2014, un millón de mexicanos volvieron a casa mientras que la cifra de entrada fue de 860.000, una diferencia de 140.000.

En concreto, las cifras reales son: la migración neta (entradas menos salidas) fueron entre 1995 y 2000 de 2.270.000; entre 2005 y 2010 fue de -20.000; y entre 2009 y 2014 fue de -140.000. Como se puede ver, los períodos no son correlativos (falta 2001 a 2004) y los años 2009 y 2010 aparecen en dos períodos distintos.

Además, pese a que en el pasado reciente los mexicanos eran la nación que más migrantes enviaba a EE UU, los cierto es que en los últimos años han sido desbancados de este puesto de dudoso honor por los chinos, a quienes la construcción del muro les afecta menos que la evolución del mercado del mineral de hierro. Dicho en corto, la entrada de inmigrantes asiáticos en EEUU supera a la de los latinos. Esto ocurre al menos desde 2010. En este año, alrededor de 430.000 personas procedentes del este de Asia llegaron a EE UU, una cifra que supone el 36% del total de la inmigración registrada en el país ese año, cinco puntos por encima de los ciudadanos de América Latina que cruzaron las fronteras de su vecino del norte (370.000, el 31%). En la actualidad, en EE UU residen 18.205.898 de asiáticos, lo que constituye el 5,8% del total de la población. Pese a su aumento, todavía no alcanzan a los 52 millones de hispanos (16,7%) o a los 38,3 millones de afroamericanos (12,3%).

Sin embargo, hay una enorme diferencia entre la inmigración latina y la asiática: la preparación. Seis de cada 10 asiáticos de entre 25 y 64 años posee una licenciatura y el 65% ha acudido a la Universidad, un porcentaje que contrasta con el de los afroamericanos (38%) o el de los hispanos (16%). Su alta cualificación académica, además, supera la media total de EE UU. El 49% de los asiáticos tiene un título académico, frente al 28% del resto de los ciudadanos estadounidenses.

Sus ingresos, unos 66.000 dólares anuales, también están por encima de los del resto de la población de EE UU (49.800 dólares), de acuerdo con el estudio de Pew.

En este contexto político y social, los estadounidenses van a pagar varios miles de millones de dólares para construir un muro que servirá... no se sabe muy bien para qué.

martes, 24 de enero de 2017

Encuesta Gallup tras asunción Trump en el poder

El nuevo presidente de los EE UU Donald Trump es el presidente peor valorado según una encuesta de Gallup  inmediatamente después de su asunción con el 45% de votos en contra, el mismo porcentaje que a favor.

Vaya por delante que yo no creo que las encuestas funcionen. Sencillamente una parte de la gente miente al responder a las preguntas de un encuesta. Y últimamente las encuestas fallan más de lo que solían fallar porque la gente no está tan preocupada por los asuntos políticos como hace treinta años y responden lo primero que se les viene a la cabeza. Antes la gente se consideraba de derecha, de izquierdas, de centro, comunista, anarquista, etc. Ahora la gente pasa más de votar estos temas, de interesarse en ellos. En general, la política ya no es el tema tan escabroso y que generaba enemistades para toda la vida. La gente se ha vuelto menos interesada por estos temas. Por eso, en el referéndum de Colombia, en las últimas elecciones británicas de 2015 y en las mismas elecciones estadounidenses de 2016, el resultado electoral fue distinto que el predicto por la mayoría de las encuestas.

Sin embargo, esta encuesta de Gallup que analizamos hoy tiene una peculiaridad: no se trata de decidir entre Coca-Cola o PepsiCola, sino simplemente en decir si te gusta la Coca-Cola y cuanto te gusta. Y creo que es muy diferente, pues aquí los encuestados no tienen que elegir, sino tan solo decidir si les gusta una cosa o no.

Como ya hemos dicho, Trump da los peores resultados de un presidente nada más hacerse cargo del poder desde 1953.

Trump da un 45% de aprobación y un 45% de desaprobación. Estos resultados son los más bajos en 63 años y, demás, hay un empate entre ambas magnitudes.

Si comparamos el porcentaje de aprobación-desaprobación en la primera llegada al poder (en dos casos fue la única, Jimmy Carter y George H. W. Bush), vemos que hay disparidades muy amplias. Eisenhower en 1953 dio un índice muy alto de aprobación (68%), solo superado por Kennedy en 1961 con el índice más alto (72%), e igualado por Obama en 2009 (68%). Todos los demás quedaron por debajo.

Hasta la asunción de Trump del viernes pasado 20 de enero, los dos presidentes perdedores en esta encuesta eran Reagan en 1981 (51%) y George W. H. Bush en 1989 con el mismo porcentaje.

Como se puede ver, esto no dice nada del futuro. Si analizamos si es cierto que los electores valoran a sus presidentes al inicio de sus mandatos por la situación económica del país en el momento de la asunción, Reagan tuvo un porcentaje muy bajo y, sin embargo, su resultado económico dejó buen recuerdo a los estadounidenses. Obama, pese a asumir en medio de la peor recesión desde los años treinta, obtuvo un porcentaje bastante alto de aprobación, su ejercicio económico de 8 años fue bastante bueno - excelente - pero no ha dejado buen recuerdo. La economía estadounidense está a un nivel de desempleo muy bajo, el 4,7% y durante su mandato se han creado bastantes millones de empleos. Y George H. W. Bush aumió en un momento muy bueno de la eonomía pero con un resultado muy bajo en la encuesta.

Dicen los expertos que lo peor del resultado de Trump no es solo el resultado en si - 45 frente a 45 - sino que el porcentaje de los que decidieron no definirse es muy bajo, el más bajo de la historia de esta encuesta, el 10%. Antes de esta encuesta el porcentaje correspondía a George W. Bush (2001) con el 18%. Esto significa que la gente a la que le preguntaron estaba muy interesada en el tema. O dicho de otro modo: Trump levanta pasiones encontradas. El nuevo presidente, con su particular estilo de hacer campaña electoral, ha dividido al pueblo estadounidense.

lunes, 23 de enero de 2017

Ira y deseos de venganza

Análisis: El primer fin de semana de Trump preocupó hasta a sus asesores.

Trump promete bajas "masivas" impuestos

Donald Trump promete recortes "masivos" de impuestos para empresas y clase media.

"Vamos a recortar impuestos masivamente tanto para la clase media como para las compañías", dijo Trump en declaraciones a los periodistas.

Según Trump, esos impuestos bajarán hasta un rango de entre el 15 y 20 %, frente al 35 %, "o probablemente más, 38 %" actual.

También quiere disminuir las regulaciones: "Creemos que podemos reducir las regulaciones en un 75 por ciento, tal vez más", sostuvo también el presidente.

Trump argumentó que el "problema" con las regulaciones actuales es que "no puedes hacer nada", al citar en concreto el caso de las protecciones medioambientales, y agregó que el asunto "está fuera de control".

También insiste en el proteccionismo y en seguir amenazando a las empresas.

"Vamos a imponer un impuesto fronterizo muy grande sobre el producto cuando llegue, lo cual creo que es justo".

El resaltado es mío. Esto último significa, aunque no ha dado pistas sobre cuanto subirán los aranceles, que los precios subirán pronto en EE UU. La Fed subirá pronto los tipos de interés, y la economía estadounidense se ralentizará.

Trump borra derechos LGTBI web Casa Blanca

Los derechos LGTBI, la información sobre violencia de género o las iniciativas de la anterior administración contra el cambio climático desaparecen de la web de la Casa Blanca. También ha sido eliminada la versión en español de la página.

Trump mesiánico y populista

Una frase de las más definitorias del discurso inaugural de Trump es esta:

“Estamos transfiriendo el poder desde Washington y se lo estamos devolviendo el pueblo”.

Me resulta difícil definir si Trump se cree Jesucristo, o es un político populista más, al estilo de Hugo Chávez. Cualquiera de las dos alternativas es igual de mala.

Si es la primera, Trump reemplaza el Pueblo de Dios por el Pueblo Americano. Si es la segunda, él cree que no forma parte de las élites (cuando en realidad si forma parte de ellas, obviamente), sino del pueblo llano (eso sí, con avión propio, la Trump Tower de su propiedad, etc).

No permitas que te digan que no se puede hacer

La frase más demoledora del discurso inaugural de su primer mandato, en mi opinión, fue la siguiente:

“Ha llegado la hora de actuar. No permitas que nadie te diga que eso no se puede hacer”.

Esto significa que Trump pretende ir a por todo, conseguirlo todo, y esto me reafirma en la idea que voy formando en mi cabeza sobre el nuevo presidente: Trump está convencido que vale mucho, cuando en realidad es un perfecto inútil, y cree que va a ser el mejor presidente de la historia del país. Se cree invencible y el mejor, y por eso está dispuesto a tomar cualquier medida con tal de conseguir sus propósitos. Pero esas mismas medidas que tome le van a llevar al fracaso.

domingo, 22 de enero de 2017

Gorras Make America Great Again

Según leo en el Twitt de Matthew Yglesias retuiteado por Paul Krugman, las gorras de la campaña de Trump con el lema "Make America Great Again" estaban hechas en China, Vietnam y Bangladesh.

La popularidad de Trump


DEL TWITTER DE PAUL KRUGMAN: Los comentarios sobre el tamaño de la multitud de su inaguración hizo que el señor Trump se enfadara cada vez más, según varios familiares suyos.

El sábado, Mr. Trump dijo a sus asesores que quería empujar con fuerz a los medios deshonestos -la mayoría del tiempo se refería a un post de Twitter de un periodista del New York Times que reflejaba el tamaño de las multitudes que asistieron a la asunción de Mr. Trump y de Obama de 2009. Pero muchos de los asesores de Mr. Trump le urgieron en centrarse en las responsabilidades de su cargo durante su primer día completo como presidente.

Sin embargo, en sus observaciones en su visita a la sede de la C. I. A., se extravió del tema y en varios momentos dijo a la multitud que no se sentía mayor de 39 años (tiene 70) y poniendo en duda que nadie puede cuestionar su inteligencia diciendo "Soy una persona inteligente", y reflexionando en voz alta sobre cuantos trabajadores inteligentes habrían votado su candidatura.
   
Parece que el martes 8 de noviembre de 2016 muchos votantes demócratas en algunos estados (los estados pendulares que le dieron la victoria a Donald Trump) se pasaron el día durmiendo o no se acordaron de votar.

Todo esto viene a cuento porque una encuesta de Gallup de principios de enero daba a Trump un 44% de apoyo frente a un 51% de rechazo. Otros presidentes, tras su primera victoria, tuvieron una aprobación mucho mayor (Obama el, máximo, el 83% de aprobación, Clinton el 68% y George W. Bush el 61%).

En realidad Trump ganó el 8 de noviembre por 77.759 votos que corresponden a tres estados, Michigan, Wisconsin y Pensilvania.

Mujeres marchan contra Trump

En las principales ciudades de los EE UU (Nueva York, Chicago, Boston, Los Angeles y Atlanta) se celebraron marchas de mujeres (y hombres) contra Donald Trump. También hubo marchas contra Trumpo en Berlín, Londres, Sidney y Ciudad del Cabo. La marcha no solo era porque el nuevo presidente es un machista, sino también para exigirle que respete a las mujeres, a las minorías, a los inmigrantes y los derechos civiles. Sin embargo, la más notoria fue la marcha de la capital, Washington, no solo porque fue una de las más numerosas, sino también porque acudieron algunas mujeres muy famosas. En Washington, Hillary Clinton ganó un 92 a 4 a Trump.

Una de las más activas fue la actriz Scarlett Johannson, una de las oradoras de la manifestación, pero también Robert Downey Jr., Mark Ruffalo, Neil Patrick Harris, James Franco, Martin Sheen y Don Cheadley. Por su parte, Madonna hizo una aparición no anunciada, pero también se dejaron ver el exsecretario de Estado John Kerry y la cantante Cher. También hablaron varias actrices más, el director de cine Michael Moore, legisladores demócratas, activistas de los derechos civiles, de defensa de los inmigrantes o de las mujeres y organizaciones abortistas.

Los temas, la defensa de la multiculturalidad, del aborto, de los derechos de las mujeres, de los inmigrantes, de los refugiados, de los musulmanes, de los afroamericanos, del matrimonio homosexual o de la sanidad (Trump ha firmado una orden ejecutiva contra la reforma sanitaria de Obama) y educación públicas.

El ambiente era de resistencia. Y también se sienten los victoriosos, los que ganaron, pues Hillary Clinton obtuvo unos tres millones de votos más que el republicano.

Son, sin duda, un grupo muy amplio y muy disperso, pero muy combativo. Veremos que resulta de todo este activismo. Hay que tener en cuenta que nunca antes se había producido una manifestación contra ningún presidente al día siguiente de su jura del cargo.

Lo mejor de la Manifetación de las Mujeres contra Trump, aparte de que su número fue el mismo o superior al de asistentes a la toma de posesión de Trump el día anterior, es que las voces que se oían trataban de apagar las del discurso del día anterior, un discurso machista y xenófobo, conservador radical, racista, antiinmigrante y retógrado.

Frente al discurso monocolor del presidente dirigido exclusivamente para los blancos conservadores, ayer lo que brilló sobre todo era la pluralidad: hombres, mujeres, niños, adolescentes, ancianos, blancos, negros, orientales, inmigrantes, trabajadores, pequeños empresarios, antiguos soldados, etc.

La diversidad contra el discurso monocolor que ha dividido a la sociedad estadounidense. El color dominante el sábado no era el rojo de los republicanos del viernes, sino el rosa de las feministas.

Espero que esta unidad dure mucho tiempo.

Trump y May, tal para cual

Esta semana que empieza el lunes 23, Theresa May se reunirá en la Casa Blanca con Donald trump. Después de recibir varios feos de Trump (el primer líder que recibió en su casa tras su victoria fue Nigel Farage, el líder de la UKIP; y además Trump dijo que deseaba que que Farage fuera nombrado embajador del reino Unido en Washington, lo cual echa por tierra todas las reglas no escritas de la diplomacia), May parece que quiere negociar un tratado de libre comercio con los EE UU. Pero eso es como estar invitado a cenar a casa de un exalcohólico y llevar una botella de vino. Nadie sabe como acabará la reunión. Después de decir de una periodista que, poco más o menos, olía a sangre de su menstruación, Trump puede soltarle cualquier fresca a May.

Trump es proteccionista, lo que significa que es menos probable que firme un tratado de libre comercio con ningún país que se vuelva pacifista. Parece que May va a cumplir un protocolo, pues desde hace décadas, cada vez que hay un nuevo inquilino en la Casa Blanca, se reune primero con el primer ministro británico. Según la BBC, May y Trump hablarán de la OTAN, de la UE y de Rusia, además del supuesto tratado de libre comercio.

Por otra parte, la May pasa por un mal momento en el que nadie ningún líder mundial habla con ella. La semana pasada pasó por el foro de Davos casi sin ser notada, pues precisamente, en este tipo de foro, se atiende básicamente a las empresas y gobiernos que están a favor del libre comercio, no a los que están en contra. Y nadie quiere ser novio de la May (RU) teniendo en cuenta que ella dejó a su novio (la UE) de los últimos 40 años. Y es que la May (RU) ya está vieja y chocha como para tener pretendientes jóvenes.

Trump quita español la web Casa Blanca

Está claro que Trump quiere marginar y, a la vez, apartarse de la comunidad hispana de su país. El mismo día 20, mientras el presidente daba su discurso nacionalista, racista, machista y xenófobo, en la Casa Blanca desconectaban la versión en español de la web.

Este es un signo de que Trump busca apartarse de la comunidad hispana. Pero tampoco ha nombrado a ningún hispano como secretario en su gabinete, cosa que no ocurría desde hace casi 30 años (desde 1988).

La fed y la política fiscal






The Fed and fiscal policy


Ben S. Bernanke, Viernes, 13 de enero de 2017


Los mercados han respondido con fuerza a la elección de Donald Trump, subiendo con fuerza las acciones, los intereses a largo plazo y el dólar. Mientras hay muchos factores que influyen sobre el precio de los activos financieros, la expectativa de una política fiscal mucho más expansiva bajo la nueva adminitración - mayores gastos, menores impuestos y mayores déficits - parece que es un operador importante de los recientes movimientos del mercado.

Sin embargo, la reacción de la Reserva Federal a la prespectiva de cambios en la política fiscal ha sido mucho más prudente que la de los mercados. Janet Yellen en diciembre describió el banco Central como operando bajo una nube de incertidumbre, y los pronósticos de los hacedores de políticas del Comité Federal del Mercado Abierto de la Fed en su última reunión mostraron pequeños cambios en sus pronóticos económicos para las proyecciones de la tasa de interés para los próximos años. ¿Cómo toma la Fed en cuenta la política fiscal en su planificación? Discutiré estos temas en esta entrada, y concluiré que la respuesta precavida de la Fed al posible cambio fiscal tiene sentido, dado lo que sabemos hasta ahora.

INCORPORACIÓN DE POSIBLES CAMBIOS DE LA POLÍTICA FISCAL EN EL PRONÓSTICO ECONÓMICO

Como cuestión general, los políticos de la Fed ven los desarrollos económicos o de políticas a través del prisma de sus pronósticos económicos. Los acontecimientos que empujan la trayectoria prevista de la economía lejos de los objetivos de la Fed del empleo y de la inflación requieren una respuesta compensatoria de la política; otros cambios no. Como consecuencia de lo anterior, para evaluar la respuesta monetaria adecuada al nuevo programa fiscal, los hacedores de política de la Fed primero tienen que evaluar los efectos probables de ese programa sobre la economía en el próximo par de años.

La política fiscal influye sobre la economía a través de muchos canales. Los modelos econométricos usados por la Fed para construir predicciones tienden a resumir los efectos fiscales en términos de cambios en la demanda agregada o en la oferta agregada. Por ejemplo, un aumento en el gasto en infraestructuras públicas o un recorte en los impuestos que impulse a los consumidores a gastar más, aumenta la demanda. La política fiscal también afecta a la oferta agregada, por ejemplo, a través de los incentivos proporcionados por el código tributario. Para proyectar el impacto de un paquete fiscal propuesto, los técnicos y los hacedores de la política de la Fed deben asesorar sobre el tamaño y el tiempo de los efectos de este aumento de la demanda o de la oferta, que deben estar basados ambos tanto en la teoría como en la experiencia histórica.

Los efectos de un programa fiscal también dependen del estado de la economía cuando el programa es aplicado. Cuando yo era el jefe de la Fed, argumente en varias ocasiones contra la austeridad fiscal (aumento de impuetos, recortes de gastos). La economía estaba sufriendo de alto desempleo y con la política monetaria operando cerca de sus límites, y yo animé (sin éxito) a aplicar políticas fiscales para aumentar la demanda agregada y la creación de empleos. Hoy, con la economía acercándose al pleno empleo, la necesidad de estímulos del lado de la demanda, aunque quizás no se hayan ido del todo, es seguramente mucho menos urgente que tres o cuatro años atrás. Todavía hay lugar para actuar en política fiscal, pero aumentar el producto sin aumentar excesivamente la inflación solo se puede lograr aumentando la productividad y la demanda agregada - por ejemplo, a través de la mejora de la infraestructura pública que hace nuestra economía más eficiente o en reformas impositivas que promocionen la inversión del capital privado.

LA REACCIÓN DE LA FED AL PROGRAMA FISCAL PROSPECTIVO

Mientras es difícil conocer cuanto del optimismo del mercado refleja los cambios esperados en la política económica bajo la nueva administración, el aumento en las acciones, en las tasas de interés y el dólar desde las elecciones es precisamente la configuración de la macroeconomía estandar que predeciría una expansión fiscal de Trump (un patrón similar ocurrió en los años del primer Reagan, que estaba dominado por los recortes fiscales, el aumento de los gastos militares, déficits mayores y aumentos de la tasa de interés de la Reserva Federal). Según las actas de la reunión de la Fed de los días 13 y 14 del último diciembre, los responsables de la política monetaria eran muy conscientes de las expectativas del mercado, y el personal incluyó en su pronóstico una "suposición provisional" de una política fiscal más expansionista. Y sin embargo, en la reunión del Resumen de Proyecciones Económicas, los participantes hicieron pocos cambios en sus perspectivas económicas. Hay que resaltar que en la mediana, ... While it’s hard to know how much of the market’s optimism




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sábado, 21 de enero de 2017

Propuestas económicas populistas de Trump

Trump’s “populist” economic proposals come with massive catches. Here's what to watch for.

Los Presidentes tiene menos poder sobre economia de lo que crees






Presidents Have Less Power Over the Economy Than You Might Think


Neil Irving, New York Times, Miércoles 17 de enero de 2017


17/01/2017, New York Times, Neil Irving.


La reputación presidencial sube o baja con el PIB. El estado de la economía puede determinar si los presidentes son electos y si la gente guarda memoria histórica de sus éxitos o fracasos.

En los medios de comunicación a menudo usamos la salida del poder como el momento de evaluar los logros económicos del presidente que sale. Yo lo he hecho recientemente. Algunos economistas han predicho que la administración de Trump puede crear una recesión o una crisis financiera. Y los expertos han estudiado las condiciones económicas generadas por los Republicanos y los Demócratas como instrumento de predicción (Los demócratas lo han hecho mejor desde la Segunda Guerra Mundial).

Pero la realidad es que los presidentes tienen menos control sobre la economía de lo que quizá imagines. Los resultados económicos presidenciales son muy dependientes de la suerte loca del momento del ciclo en que toman posesión. Y la Casa Blanca no tiene control sobre la demografía y el avance tecnológico que influyen en la economía.

Incluso en áreas en que el presidente si tiene un poder efectivo para dar forma a la economía - el nombramiento de los gobernadores de la Reserva Federal, la dirección fiscal y los choques externos - la relación entre la acción presidencial y los resultados económicos s, a menudo, incierta, y difícil de probar.

 Es en esta pecualiaridad que pensamos que es injusta la reputación de Ronald Reagan y Bill Clinton como buenos presidentes y mientras vemos la reputación también injusta de Jimmy Carter y los dos Bushes como malos presidentes.

Y si piensas que los mercados financieros como el primo hiperactivo de la economía, este marco mental te puede costar dinero.

Todos tenemos la tendencia a pensar que un presidente con cuyas políticas estamos en desacuerdo, será mal presidente para la economía y la bolsa. Pero mirar a los mercados con miradas políticas puede llevarnos a tomar malas decisiones. Pregunta a un conservador que se negó a invertir en acciones mientras el mercado ganaba un 182% durante la presidencia de Obama, o a un liberal que se puso en corto después de que Donald Trump ganara en noviembre.

Entonces, ¿qué herramientas tiene un presidente para conseguir buenos resultados económicos? Menos de las que podrías pensar. Demos una vuelta por los factores que determinan los resultados económicos -desde aquellos que son cuestión de pura suerte a aquellos que reflejan la habilidad de un presidente para supervisar la economía.

Medir el ciclo económico.

Cuando John H. W. Bush tomó posesión en enero de 1989, la tasa de desempleo estaba en el 5,4% y la expansión de los ochenta estaba cerca de su pico. Cuando Bill Clinton le sucedió en enero de 1993, la tasa de desempleo estaba en el 7,3% y cayendo, y los EE UU se estaban sacudiendo la crisis.

Un hecho tan casual como asumir el cargo en la parte baja o en la parte alta del ciclo económico puede ayudar a explicar mucho de como percibimos al presidente. Por supuesto, el señor Bush se contentó con una sola presidencia mientras que Clinton obtuvo dos.

La fortuna de Obama estuvo entre estos dos extremos. Asumió el cargo en medio de una pendiente escarpada hacia abajo. Pero algunas matemáticas simples demuestran que cuan importante es el momento de la inaguración con respecto a la recesión. Obama deja la presidencia con un crecimiento económico acumulado del 8,4% en sus 8 años en el poder.

Pero si él hubiera llegado a la Casa Blanca 13 meses antes, en diciembre de 2007, su crecimiento hubiera sido negativo del 3,4%. Si hubiera entrado en la Casa Blanca en febrero de 2010, cuando el desempleo alcanzaba su mínimo, cuando el empleo alcanzaba la cumbre, habría visto un éxito del 14% en el crecimiento del empleo en ocho años (suponiendo que en 2017 la creación de empleo sería equivalente a la de 2016).

Con claridad, cuando usted llega al poder en el fondo de una recesión y con un desempleo muy alto, usted puede "alcanzar" mucho crecimiento apenas con la curación natural de la economía. Cuando usted llega al cargo en el tope del ciclo económico, no hay ningún lugar donde ir sino hacia abajo. Esto puede presagiar malas noticias para el señor Trump, dado que la tasa de desempleo actual está en un nivel bastante bajo, el 4,7% en diciembre.

EL DESTINO ECONÓMICO Y DEMOGRÁFICO

Consideremos una de las grandes fuerzas de la economía de la posguerra de la Segunda Guerra Mundial: las mujeres entrando en masa en la fuerza de trabajo. En 1948, solo el 33% de las mujeres americanas entre 25 y 54 años buscaban o tenían trabajo. En el momento en que George W. Bush asumió como presidente en enero de 2001, esta cifra había crecido hasta alrededor del 77%. Esto significa que a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, la economía tuvo un enorme viento de cola, ya que millones de mujeres se unieron a la fuerza de trabajo y empezaron a contribuir al PIB. Richard Nixon, Ronald Reagan y Bill Clinton no crearon esta tendencia: lo hiicieron fuerzas sociales más amplias, pero el simple hecho de que pasara hicieron que sus logros económicos presidenciales parezcan mejores.

apliquemos la misma idea a otros elementos demográicos: la generación del baby-boom entró con fuerza entre los años 1960 y 1980, pero ahora se está retirando: la generación del milenio empieza a trabajar. Puedes ver como una gran parte del crecimiento económico bajo la presidencia de un presidente cualquiera está determinado, en parte, por fuerzas que no están bajo su control.

Hay que resaltar que ninguna de estas fuerzas son parte de la historia detrás del escaso crecimiento económico de la Administración Obama y que continuará - salvo cambios sorprendentes - durante la Administración de Trump. La fuerza de trabajo ha crecido una media del 0,4% anual durante los últimos ocho años, y el Congressional Budget Office proyecta un 0,5% anual durante los próximos 4 años.

En cambio, la fuerza laboral creció una media de un 1,2% anual durante los años noventa, el último período de fuerte crecimiento.

EL PRESIDENTE NO DIRIGE LA POLÍTICA MONETARIA

Ahora vamos a áreas donde el presidente realmente tiene algo de control sobre el ciclo económico. Pero la mala noticia es que este control es indirecto.

La Reserva Federal sube y baja los tipos de interés en un esfuerzo para prevenir recesiones y mantener baja la inflación. El presidente nombra a sus siete miembros de la Junta de Gobernadores, incluido el Presidente.

El presidente puede seleccionar a personas que se alineen con él en términos filosóficos, y puede seleccionar a los gobernadores de la Fed que son los más competentes (o los menos). Pero el sistema de la Fed está diseñado para mantener la independencia de la administración, una vez que los nombramientos están hechos.

Más allá de eso, los términos son escalonados de tal modo que un presidente no nombrará necesariamente a una mayoría de los líderes de la Fed (los gobernadores de la Fed tienen un mandato de 14 años, aunque ultimamente pocos han llegado a servir tanto tiempo).

Así, cuando un presidente nombra a funcionarios de la Fed que son administradores efectivos de la política monetaria, y logran sus metas de máximo empleo, precios estables y estabilidad financiera, esto ayuda mucho a las posibilidades de un presidente de tener un impresionnate historial económico. Simplemente, no es un esfuerzo muy directo del poder.

PARA LA POLÍTICA FISCAL, HABLA CON EL CONGRESO


Esto es con frecuencia lo que pensamos cuando hablamos sobre la política económica de un presidente. Los ocupantes del Despacho Oval pueden orientar la política en materia de impuestos y prioriddes de gastos. Pero no lo pueden hacer solo. En verdad es cierto que la política fiscal y de gastos lleva la huella del presidente. Las victorias electorales del Presidente Obama le permitieron promulgar un importante estímulo fiscal en 2009 y aumentar los impuestos sobre los ricos a partir de 2013. La elección del Presidente Reagan provocó una fuerte reducción de las tasas impositivas. Diferentes resultados electorales dieron lugar a diferentes políticas fiscales.

Pero el Congreso tiene, en todo caso, mayor poder que el presidente sobre como el gobierno impone y gasta. Es casi una señal que cuando un presidente envia el proyecto de presupuesto al Congreso cada invierno, los opositores lo llaman "muerto a su llegada".

Y mientras Obama ganaba la batalla fiscal, también se enfrentó a una dura resistencia. Los recortes de asto conocidos como secuestro ocurrieron porque los republicanos tomaron el control del Congreso en 2010.

Así que, en la medida en que los impuestos y el gasto configuran el curso de a economía - y no hay duda de que lo hacen - los presidentes pueden establecer la dirección pero no dirigir la nave ellos mismos. Esta es una lección que el señor trump pronto aprenderá.

TODO LO DEMÁS AFECTA A LA ECONOMÍA - LENTAMENTE.

Hay un montón de otras áreas en las que la acción presidencial afecta el futuro económico. Nombra un campo y el presidente ejerce poder sobre él: la sanidad, la energía, las innovaciones tecnológicas, la regulación financiera, las políticas laborales, de comercio, de infraestructura de transporte, agrícola, etc. La lista no tiene fin. Incluso la política de exteriores importa: una geopolítica estable es buena para los negocios.

El tema que todas estas grandes políticas afectan al país en el largo plazo. Los beneficios de una infraestructura mejor da resultados dentro de algunos años. Los beneficios de mejores políticas educativas sematerializan a medida que los jóvenes ingresan en el mercado laboral con mejores habilidades años después.

Trump y Yellen parece que colisionarán




Donald Trump and Janet Yellen Look to Be on a Collision Course







18/01/2017: NYTimes, by Neil Irving.

Yanet L. Yellen, la Jefa de la Reserva Federal, dejó bien claro el miércoles que ella cree que la economía estadounidense está casi de nuevo en marcha.

Y esto a su vez, prepara el terreno para un conflicto potencial con la llegada con la Administración Trump en los meses y años venideros.

El Congreso asigna a la Fed dos objetivos: establecer el máximo empleo y mantener los precios estables. La señora Yellen, en un discurso en San Francisco, dejó bastante claro que la nación no está lejos de alcanzar estos objetivos.

"Ahora, seamos sinceros, la economía está cerca del máximo empleo y la inflación se está moviendo hacia nuestro objetivo", afirmó. La tasa de desempleo, el 4,7%, está cerca de donde estaba antes de la recesión de 2008. Y "aunque la inflación ha estado en niveles por debajo de nuestro objetivo del 2% por algún tiempo, la estamos viendo acercándose el 2 por ciento durante el último año.

Esta es la más nítida indicación de que la época de los esfuerzos extraordinarios del banco central para devolver la economía al buen estado de salud está finalizando. La Fed ha subido los tipos de interés a corto plazo en los dos diciembres últimos, y parece que habrá más de una subida de tipos este año. Dijo en su discurso que ella y sus colegas tenían la intención la tasa de interés federal "unas pocas veces al año".

Como suelen hacer los bamqueros centrales, la señora Yellen emfatizó que estos planes dependían de que la ecomomía se comportara como la Fed esparaba. Si la inflación comienza a subir de nuevo, o las mejoras en el mercado de trabajo a retroceder, seguramente la Fed se detendrá. Pero habló con claridad de los riesgos de moverse muy lentamente hacia lo que se llama la tasa de interés neutral, que ni estimula ni enfría la economía.

"Empezar demasiado para empezar a moverse hacia la tasa de interés neutral podría darnos una desagradable sorpresa en el camino," añadió. "O bien demasiada inflación, o inestabilidad financiera, o ambas".

Pero si las cosas transcurren como están planeadas, hay un claro riesgo de que pudiera haber una colisión con los objetivos de la Administración Trump.

El preidente electo y sus asesores han hablado a menudo de buscar un crecimiento económico mayor que él que los EE UU han experimentado en los últimos años, quizás buscando el 3,5 o el 4% en vez de una cifra por debajo del 2% que se ha estandarizado desde 2009. Un libro blanco escrito por los consejeros del señor Trump publicado en el otoño evaluó la opinión de que esta tasa de crecimiento más baja reflejaba la demografía y que ascendía a una "nueva normalidad", y la declaró "incompleta e innecesariamente derrotista".

Esta opinión está en desacuerdo con los comentarios de la Sra. Yellen del miércoles y los proyectos económicos a más largo plazo que la Fed que los funcionarios de la Fed han lanzado. Por ejemplo, el hacedor mediano de políticas económicas de la Fed considera razonable la tasa de crecimiento económico del PIB de tan solo 1,8% económico al año, un nivel que los asesores de Trump verían innecesariamente derrotistas.

Las cosas podrían funcionar de esta manera: la Fed aumenta constantemente las tasas hasta el momento en que los datos de empleo e inflación coincidan con sus pronósticos, con aumentos más rápidos de las tasas de crecimiento. Es posible que lo que la gente en la órbita del señor Trump ve como un auge deseable sea visto por la señora Yellen y sus colegas como el sobrecanlentamiento y produzca aumentos de las tasas de interés iguales y opuestos.

Hay un par de giros potenciales en esta historia. El primero implicaría nombramientos potnciales del señor Trump en la Fed; la segunda alternativa implicaría grandes movimientos en el dólar.

El mandato de Mr. Yellen como jefa termina en un año. El sr. Trump podría nombrar un nuevo líder en la Fed que fuera más amigable con su punto de vista (auqnue ella tiene la opción de continuar su mandato como una gobernadora de la Fed, uno de los siete hacedores de política monetaria que son nombrados por 14 años).

Hay dos vacantes de gobernadores disponibles ahora, así que el sr. Trump podría influenciar la dirección de la Fed con nuevos nombramientos.

Pero no está claro si cualquier nuevo nombramiento de Trump dirigiría en banco hacia tasas de interés más altas y una mayor preocupación por la inflación o dejaría que el potencial auge de Trump avance sin restricciones.

Las grandes fluctuaciones en el dólar también podrían configurar una tensión potencial entre Trumponomics y la política monetaria de la Fed. Los economistas creen que un elemento clave de un impuesto a los ingresos de las empresas adelantado por los republicanos en la Cámara de Representantes, conocido como impuesto de ajuste fronterizo, que tendría el efecto de crear una enorme recuperación en el valor del dólar en comparación con otras monedas importantes.

La Fed ha estado más centrada que nunca en los últimos años en como sus decisiones afectan a la economía real. Llevó a cabo subidas en las tasas en 2015 y 2016 en arte porque una subida en el dólar parecía estar desestabilizando muchos mercados emergentes y alimentando los riesgos de una desaceleración global.

Un dólar más fuerte también reduce la inflación en los EE UU, lo que convierte a la Fed en más inclinada hacia la precaución de aumentos de tipos de interés.

El Sr. Trump ha enviado mensajes contradictorios sobre sus puntos de vista sobre un impuesto al ajuste fronterizo, ya que en la entrevista publicada esta semana en el Wall Street Journal parece dar una bofetada a esta idea. Pero sí parece que ls políticas sobre Capitol Hill van a subir el valor del dólar de un modo notable.

Pero un dólar más fuerte no ayuda en las metas del Sr. Trump de reducir el déficit comercial, y esta semana parece que ha tratado de bajar el dólar.

Agregue una semana de señales de los funcionarios entrantes de la administración de Trump y ahora el discurso de la señora Yellen, y vemos como una posibilidad que la Señora Yellen podría ser despertada una mañana dentro de un año por los tuits de madrugada viniendo desde el n° 1600 de la Avenida Pensilvania.

viernes, 20 de enero de 2017

Trumpeconomics

A la hora de escribir esto faltan pocas horas para la asunción de DonalcitoTrump como 45° presidente de mlos EE UU. Veremos si en su discurso de asunción habla un poco sobre el tema económico.

Trump ha tenido, en líneas generales, pocas definiciones durante su campaña electoral, pero en el tema económico ha sido donde se ha definido más que en otros temas, aunque en general la política y la economía están siempre muy interrelacionadas. Por ejemplo, cuando habla expulsar mexicanos del país, en un momento en que la economía del país está en pleno empleo, esto puede disminuir la oferta de empleo y subir los salarios, y después, los precios. Cuando Trump amenaza a las empresas que inviertan afuera, (e incluso habló de premiar a las que ya invirtieron afuera y ahora cierren plantas en el extranjero para abrirlas en EE UU), esto puede ocasionar un aumento de los precios, pues los salarios en los EE UU son más alevados que en México.

En esta entrada vamos a analizar otros temas:

En otros momentos hemos analizado como la política de castigo a las empresas estadounidenses que inviertan en el país pueden elevar los salarios y la inflación en los Estados Unidos. También hemos dicho que la expulsión de mexicanos y la construcción del muro entre ambos países puede aumentar este efecto. Lo más probable es que los más pobres paguen con la pérdida del poder adquisitivo este tipo de políticas inflacionarias, populistas al estilo latinoamericano.

Para acabar con la inflación hay que provocar una recesión subiendo los tipos de interés y drenanado las plazas financieras de dólares. Ambas medidas quitán dinero a la gente de sus billeteras, la gente consume menos, el ahorro disminuye incluso más rápido que el consumo, con ello disminuye la inversión (¿quién invierte en un país donde cierran fábricas y comercios por falta de ventas, y las empresas que sobreviven, despiden algunos trabajadores?).

Pero quién controla la política monetaria no es el gobierno estadounidense, sino la Reserva Federal (la Fed) capitaneada por Janet Yellen (cuyo mandato finaliza el próximo mes de enero de 2018). La Fed goza de una independencia política total, pues sus miembros directivos son economistas profesionales de alto prestigio. Aunque Yellen está considerada como una paloma por su mayor preocupación en el empleo que en la inflación, no dejará que la inflación se demande mucho sin subir los tipos de interés. De hecho, tiene menos efectos negativos ir subiendo los tipos de interés poco a poco que no demorar la subida varios meses, pues la subida de los tipos sería más grande y con efectos más bruscos. Subiendo los intereses de a poco se consigue que los efectos sean más paulatinos. Lo más probable es que la Fed suba los tipos de cuartillo en cuartillo.

El 17-12-2015 la Fed subió los tipos de interés en un cuartillo (la primera subida desde junio de 2016). La etapa de la expansión cuantitativa (QE por sus siglas en inglés) ya había terminado en 2014, pero el mercado por sí mismo no subía los tipos de interés hasta que lo hizo la Fed. Se fijó una horquilla de tipos de interés entre en 0,25 y el 0,50%, cuando la anterior estaba entre el 0 y el 0,25% desde principios de 2009.



En la imagen se puede ver como a partir de mediados de 2004 se suben los tipos de interés hasta superar el 5% como medida para intentar controlar la burbuja inmobiliaria y financiera que se vivió hasta 2008. sin embargo, los precios en 2015 estuvieron en un nivel muy bajo: en los primeros cinco meses del año, la inflación mensual fue negativa (el nivel más bajo fue -0,2% registrado en abril) y en los siete meses siguientes estuvo siempre en valores positivos, pero el más alto fue el valor de diciembre con el 0,73% (ver este cuadro en inglés). Varios economistas, entre ellos el Premio Nobel Paul Krugman, criticaron esta medida (aunque no con mucha dureza) por ser demasiado temprana. Criticaban que la inflación sigue estando muy lejos del 2% marcado como objetivo por la propia Fed. Sin embargo, había una disparidad muy clara de opiniones entre los economistas: de 111 economistas entrevistados, tan solo 54 esperaban la medida para la reunión de noviembre, y los 57 restantes esperaban que se atrasara hasta marzo.

Un año después la Fed volvió a subir los tipos de interés. El 15 de diciembre de 2016 los subió a una banda de entre el 0,50 y el 0,75%. Sin embargo, se cree que la Fed los subirá varias veces en 2017, aunque eso dependerá de si Trump lleva a cabo con más fuerza o no su plan económico.

¿Qué supone la subida de los tipos de interés?  Arriba hemos dicho (está resaltado en negrita) que "Para acabar con la inflación hay que provocar una recesión subiendo los tipos de interés y drenanado las plazas financieras de dólares". Y más abajo escribí: "Pero quién controla la política monetaria no es el gobierno estadounidense, sino la Reserva Federal (la Fed) capitaneada por Janet Yellen". Si todos los gobiernos dejasen flotar sus monedas (esto es, dejarlas en manos de los mercados de cambios), el valor de cada moneda representaría la fortaleza de la economía del país respectivo.

¿Qué efectos tiene sobre la economía la subida de los tipos de interés? A los economistas siempre nos han explicado durante nuestros estudios que los tipos de interés se determinan en los mercados financieros, en el juego entre la oferta de ahorros (los que compran activos inancieros) y la demanda de ahorros (los que venden activos financieros). Aunque también afectan otros elementos, como la inflación (es lo que se llama diferencia entre los tipos de interés nominales y los tipos de interés reales. Pero la última crisis económico-financiera ha demostrado que los tipos de interés se determinan en las oficinas de los bancos centrales, no en la bolsa.

Un ejemplo histórico muy interesante es el contenido en este enlace. Resumiendo mucho, los dos primeros años de gobierno Jimmy Carter (1977/1981) fueron muy buenos, pero en 1979, justo en la mitad del mandato del Carter, se desencadenó la segunda ola de aumento del precio del petróleo por la subida de Jomeini al poder en Irán. Entonces EE UU era un país muy dependiente del petróleo importado, y se desencadenó una inflación general más el estancamiento económico. Hasta entonces, la Fed llevaba una política monetaria bastante flexible (se adaptaba a los tiempos económicos en vez de tratar de orientar el mercado financiero hacia un lugar u otro), pero hizo crecer la inflación (5,8% en 1976 y 7,7% en 1978). Esa inflación más alta, era entonces apoyada por el paradigma keynesiano en el que la inflación no debía ser uno de los objetivos principales de la economía (versión "paloma" frente a la visión "halcón" en la que prima la lucha contra la inflación). Pero el nombramiento de Paul Volcker llevó a terminar con la inflación  (el 11,3% en 1979 y el 13,5% en 1980) elevando los tipos de interés (del 10% en que estaba cuando asumió el cargo asumió en agosto de 1979 hasta el 13% en 1980) y provocando una recesión. Volcker y Carter tuvieron éxito pero el segundo perdió la siguiente campaña electoral, de la que se benefició su sucesor, Ronald Reagan.

Trump promete un crecimiento de la economía de EE UU del 4% para los próximo cuatro años, un crecimiento casi imposible de conseguir, tanto porque la economía mundial está creciendo a la mitad, como porque si se demanda la inflación, la Fed, al menos durante el año de mandato que queda de mandato de Janet Yellen, subirá los tipos de interés.

Las distintas políticas sectoriales están muy relacionadas entre ellas. Hasta ahora hemos hablado de la política cambiaria (el tipo de cambio del dólar con respecto a otras monedas) y la política monetaria (el tipo de interés), y ahora vamos a hablar de la tercera pata de esta mesa: la política fiscal. El gobierno de EE UU actualmente tiene déficit fiscal y padece de una deuda pública, que si bien no es preocupante, impide políticas fiscales expansivas (aumento de los gastos y reducción de los ingresos del Estado). El aumento de los gastos del Estado estimula la demanda y tiende, en tiempos de auge económico, a crear inflación. Con el desempleo muy bajo, por debajo del 5%, el estímulo de la demanda conduce a un aumento de la inflación. Esta es una política equivocada. Como dijo Keynes: en tiempos de bonanza es cuando hay que hacer recortes, y en tiempos de crisis es cuando hay que expandir el gasto público. La política aplicada en España (bajo las imposiciones de Merkel) es justamente la contraria: recortes del gasto público y aumentos de los impuestos durante las recesiones, y lo contrario durante las etapas álgidas del ciclo económico. EE UU ya no está en una recesión, por esto una política fiscal expansiva con un déficit público relativamente alto y una deuda pública alta es un camino al suicidio.

La subida de los tipos de interés, según la experiencia conocida, atrae capitales extranjeros, lo que sube el tipo de cambio. El dólar sube, lo que colabora al aumento de los precios y, fuerza a la Fed a subir de nuevo los tipos de interés, con lo aumenta más la recesión económica.

Si hubiera ganado Hillary Clinton y, de ser presidenta, hubiera seguido las políticas de Barack Obama, el ratio de la deuda pública hubiera aumentado un 10% en la próxima década. Es posible que si Trump gana la reeleción y gobierna 8 años, a esos 10 años habría que añadir entre un 10% y un 20% adicional. Trump dice que no quiere recortar los gastos sociales como Medicare y la Seguridad Social, pero si quiere subir los gastos militares y las inversiones públicas al tiempo que reduce los ingresos estatales, tendrá que recortar otros gastos público o mandar al país a la quiebra económica.

Por último, aumentar el crecimiento económico al 4% significa doblar el crecimiento de la inflación de los últimos 15 años. Para subir el crecimiento económico a largo plazo hay que aumentar la productividad, y desde hace 40 años, no han habido aumentos de la productividad importantes. Internet y la informática no ha aumentado la productividad tanto como antes ingenuamente se creía.

Resumen discurso asunción Trump

El ya presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, pronunció un discurso de nombramiento. Resumimos el discurso:

1) ideas de renovación: habla de "reconstruir nuestro país", "Nos hemos reunido hoy aquí para dictar un nuevo decreto que se oirá en cada ciudad, cada capital extranjera y cada corredor del poder. A partir de este día, una nueva visión va a gobernar nuestro país. A partir de este momento, va a ser América primero. Cada decisión sobre temas de comercio, impuestos, inmigración, asuntos exteriores, se tomará en beneficio de los trabajadores y las familias americanas".

2) juntos lo haremos: "juntos determinaremos el rumbo de América y del mundo durante los próximos años".

3) fe en el éxito; "Nos encontraremos con dificultades pero juntos lo conseguiremos".

4) la política ha sido cosa de unos pocos privilegiados que vivían al margen del pueblo: "Durante demasiado tiempo, un pequeño grupo de personas en la capital de nuestra nación ha cosechado los frutos de nuestro gobierno mientras el pueblo soportaba los costes. Wasinhgton prosperaba pero el pueblo no compartía su riqueza. Los políticos prosperaban, pero el empleo desaparecía y las fábricas cerraban. El aparato se protegía a sí mismo, pero no a los ciudadanos de nuestro país".

5) Antes del día de hoy, todo funcionaba mal: repito parte de lo expuesto en el apartado anterior. "Durante demasiado tiempo, un pequeño grupo de personas en la capital de nuestra nación ha cosechado los frutos de nuestro gobierno mientras el pueblo soportaba los costes. Wasinhgton prosperaba pero el pueblo no compartía su riqueza. Los políticos prosperaban, pero el empleo desaparecía y las fábricas cerraban. El aparato se protegía a sí mismo, pero no a los ciudadanos de nuestro país". Y sigue aún más: "Sus victorias no han sido vuestras victorias; sus triunfos no han sido vuestros triunfos; y, aunque había celebraciones en la capital de nuestra nación, había poco que celebrar para las familias que sufrían penalidades en todo el país. Todo eso va a cambiar,...". "Los americanos quieren buenas escuelas para sus hijos, barrios seguros para sus familias y buenos puestos de trabajo para sí mismos. Son las demandas justas y razonables de un pueblo honrado. Pero, para muchos ciudadanos, la realidad es muy diferente: madres y hijos atrapados en la pobreza en nuestros barrios más deprimidos; fábricas herrumbrosas y esparcidas como lápidas funerarias en el paisaje; un sistema educativo lleno de dinero pero que deja a nuestros jóvenes y hermosos alumnos sin conocimientos; y la criminalidad, las bandas y las drogas que tantas vidas han robado y tanto potencial han impedido hacer realidad.

6) No me controla el partido, porque yo he sido elegido directamente por el pueblo: "Lo que verdaderamente importa no es qué partido controla nuestro gobierno, sino si la gente controla o no el gobierno".

7) Junto a los políticos malos de Washington, los extranjeros son tan malvados como los primeros: "El juramento que presto hoy es un juramento de lealtad a todos los estadounidenses. Llevamos muchas décadas enriqueciendo a la industria extranjera a expensas de la industria americana. Financiando los ejércitos de otros países mientras permitíamos el triste desgaste de nuestro ejército. Hemos defendido las fronteras de otros países mientras nos negábamos a defender las nuestras. Y hemos gastado miles de millones de dólares en el extranjero mientras las infraestructuras nacionales caían en el deterioro y el abandono". "Hemos enriquecido a otros países mientras la riqueza, la fortaleza y la confianza de nuestro país desaparecían tras el horizonte. Una a una, las fábricas cerraban y se iban más allá de nuestras fronteras, sin pensar ni por un instante en los millones y millones de trabajadores estadounidenses que se quedaban atrás. Se ha arrebatado la riqueza a nuestra clase media para redistribuirla por todo el mundo. Pero eso queda en el pasado. Ahora debemos pensar en el futuro".

8) Proteccionismo: "Debemos proteger nuestras fronteras de los estragos de otros países que fabrican nuestros productos, roban nuestras empresas y destruyen nuestros puestos de trabajo. La protección engendrará prosperidad y fuerza". "Vamos a seguir dos reglas muy sencillas: compra estadounidense y contrata a estadounidenses".

9) Plan de obras: "Construiremos nuevas carreteras, y autopistas, y puentes, y aeropuertos, y túneles y ferrocarriles por todo nuestro maravilloso país. Sacaremos a la gente de las ayudas sociales y la pondremos a trabajar, reconstruiremos nuestro país con mano de obra estadounidense".

10) Política exterior: "Buscaremos la amistad y la buena voluntad con todas las naciones del mundo, pero lo haremos teniendo claro que todos los países tienen derecho a poner sus propios intereses por delante. No queremos imponer nuestro modo de vida a nadie, sino dejar que sea un ejemplo reluciente para que todos lo sigan. Reforzaremos las viejas alianzas y formaremos otras nuevas, y uniremos al mundo civilizado contra el terrorismo islámico radical, que vamos a erradicar por completo de la faz de la tierra".

11) Política antiterrorista: "Reforzaremos las viejas alianzas y formaremos otras nuevas, y uniremos al mundo civilizado contra el terrorismo islámico radical, que vamos a erradicar por completo de la faz de la tierra".

12) Fe en que Dios ayude al pueblo: "La Biblia nos dice: "Qué bueno y placentero es que el pueblo de Dios viva unido". Debemos expresar nuestras opiniones abiertamente, debatir con sinceridad nuestras discrepancias, pero siempre buscar la solidaridad. Cuando el país está unido, es imparable. No hay que temer nada, estamos protegidos, y siempre lo estaremos. Estamos protegidos por los grandes hombres y mujeres de nuestras fuerzas armadas y policiales y, sobre todo, estamos protegidos por Dios".

13) Fe en el futuro: en los puntos 1) "A partir de este momento, va a ser América primero", 2) "juntos determinaremos el rumbo de América y del mundo durante los próximos años", 3) "Nos encontraremos con dificultades pero juntos lo conseguiremos", 7) Ahora debemos pensar en el futuro", 9) "Construiremos nuevas carreteras, y autopistas, y puentes, y aeropuertos, y túneles y ferrocarriles por todo nuestro maravilloso país. Sacaremos a la gente de las ayudas sociales y la pondremos a trabajar, reconstruiremos nuestro país con mano de obra estadounidense",  11) "vamos a erradicar [el terrorismo islámico radical] por completo de la faz de la tierra", 12) "Dios nos da protección y el pueblo unido será imparable" y por último.

Me he cansado de escribir sobre el puto discursito, pero el New York Times tiene un artículo parecido: El discurso inaugural completo de Donald Trump, con análisis y comentarios.

jueves, 12 de enero de 2017

El escándalo permanente

Yo no sé si es una estrategia aconsejada por sus consejeros, o es que a Donald Trump se lo pide el cuerpo, es su carácter, su personalidad, pero pretender estar siempre armando un escandalete con frecuencia puede salirle el tiro por la culata.

Ayer 11 de enero, a 9 días de su asunción como presidente de los Estados Unidos, Trump dio la primera rueda de prensa desde que ganó las elecciones y su primera rueda de prensa como presidente electo. En la rueda de prensa se metió, una vez más, con una parte del periodismo, la que no se somete a sus caprichos, la que no le rinde pleitesía como su fuera Jesucristo Trump redivido al que todos deben adorar. Leemos la noticia aquí y aquí. En las fotos de ambas noticias se puede ver a un Trump enojado.

Trump ha negado que hayan vídeos comprometedores grabado en Rusia de él en una supuesta orgía con prostitutas, y que estaría en posesión de Vladimir Putin, y este lo usaría para chantajearle. Putin también poseería información económica y financiera comprometedora. La cadena CNN y el portal Buzzfeed filtrarían ayer la noticia y por eso el enfado de Trump contra esa cadena y contra las agencias de inteligencia: "¿Vivimos en la Alemania nazi?", preguntó Trump en la rueda de prensa. Donald Trump aseguró ayer miércoles que "las agencias de inteligencia nunca deberían haber permitido que estas 'noticias falsas' fueran filtradas al público". Pero la verdad es que el martes, tanto Trump como Obama recibieron los dos el mismo informe de los servicios de inteligencia del país. Rusia apoya a Trump, y niega esas informaciones, pero este mismo apoyo puede ser el abrazo del oso (ruso) que acabe con la carrera política de Trump. "Rusia acaba de decir que el informe no confirmado y pagado por políticos opuestos a mi es una invención total y absoluta, un auténtico sin sentido". El informe también habla de contactos entre el equipo del ahora Presidente electo y agentes rusos durante la campaña electoral.

Sobre el pirateo de los ordenadores del Partido Demócrata, por fin dio apertura a que Rusia los piratease: "Sobre el pirateo, creo que fue Rusia".

Por otra parte Trump se presentó a la rueda de prensa con unas cuantas carpetas que simbolizan cada una de las empresas que son de su propiedad y cuya dirección entregará a sus dos hijos mayores, los de su primer matrimonio. El director de la Oficina de Ética del Gobierno aseguró que esto "no cumple con los estándares que todos los presidentes han cumplido en las cuatro últimas décadas, y que va a dejar al nuevo presidente vulnerable a las denuncias de corrupción". También le ha aconsejado que venda todos sus activos. Imagina que un jefe de estado o de gobierno extranjero quiere discutir con Trump un acuerdo entre ambos países sobre cualquier tema. Si el primero se aloja en el hotel de Trump en Nueva York, en sus habitaciones más caras, nadie le podrá culpar e sobornar a Trump, pero de hecho, esto va a ser una buena noticia para el bolsillo del presidente electo.

Tan solo nos queda el tema de México: Trump ya había reconocido el 6 de enero que, de momento, no puede exigir a México que pague el muro, así que desde el mismo momento en que asuma, va a pedir al parlamento una partida presupuestaria para pagar el muro en la frontera sur, que de ser aprobada, tomaría vigencia en el mes de abril. Trump está viendo que algunas de sus promesas de campaña eran totalmente exageradas y ahora no puede cumplirlas. Tenía la intención de reunirse con Enrique Peña Nieto para abordar el pago inmediato de la construcción del muro, pero este se niega a aceptar la imposición de Trump y pagar ni un solo dólar: "Podría esperar un año o un año y medio hasta que se concluyan las negociaciones con México que comenzarán de inmediato en cuanto asuma la presidencia, pero no quiero esperar", explicó en la rueda de prensa de ayer. Tal es la prepotencia y su insufrible concepto de si mismo que asegura que Peña Nieto se reunirá con él cuando éste ya ha dicho que no lo hará. Es posible que ningún presidente anterior sea tan vanidoso y pagado de sí mismo.

Peña Nieto además está atrapado con la reciente subida de los carburantes y su baja de popularidad. Ha afirmado: "En ningún momento aceptaremos nada en contra de nuestra dignidad como país, ni de nuestra dignidad como mexicanos. No son negociables principios básicos, como nuestra soberanía, el interés nacional y la protección de nuestros connacionales. Es evidente que tenemos algunas diferencias con el próximo gobierno de EE UU, como el tema de un muro que México, por supuesto, no pagará". Peña Nieto queda atrapado por sus propias palabras.

Trum, además de exigir a su país del sur que pague el muro, se ha negado a colaborar con el gobierno en los temas que le interesan a México. Él solo busca humillar a los mexicanos, lo que le sigue dando popularidad entre los blancos empobrecidos porque así ellos creen que se vengan de los puestos de trabajo que, supuestamente, los vagos del sur les roban. Pero si Trump no logra que México pague el muro, va a ser el ridículo de todo el mundo. No importa que muchos presidentes antes que él hayan incumplido sus promesas electorales (Obama mismo aseguró que iba a cerrar la cárcel ilegal de Guantánamo, pero aún siguen viviendo unos presos allí sin ser juzgados). El tema es que Trump ha dado tanta importancia a que el muro lo pagará México que no va a poder evitar que la gente le rechace de ahora en adelante.

Además Trump es tan vanidoso que se enfada cuando le preguntan si este hecho es una ruptura de su promesa de campaña. De hecho, el 1 de septiembre aseguró: "México pagará el muro. Al 100%. Todavía no lo saben, pero pagarán por el muro". Ahora los estadounidenses pagarán por el muro, y la posibilidad de cobrarselo a los mexicanos se aleja cada vez más.

Sobre el tema de las deportaciones de mexicanos no aclaró nada en la rueda de prensa. Durante la campaña electoral aseguró que deportaría a todos los mexicanos cuya estancia no fuese legal, pero la mayoría de los expertos opinan que si hiciese eso realmente, aparte de las dificultades enormes en hacerlo, en presupuesto, medios y personas, los sectores en los que trabajan la mayoría de los mexicanos quedarían casi paralizados: construcción, agricultura y comercio. No hay bastante parados en EE UU para substituir a los varios millones de mexicanos que trabajan en esos sectores. Además, esas empresas pagan unos salarios muy bajos, alrededor de 7 dólares la hora, que muchos americanos rechazan (prefieren no trabajar que hacerlo por ese salario). Esto llevaría a que las empresas aumentarían mucho los sueldos en busca de trabajadores legales, y esto produciría inflación. Los tres sectores son muy importantes, pero el agrícola muco más. Imagina que los alimentos suban en un año un 10% por ejemplo. Se verían manifestaciones en Washington de trabajadores con pocos salarios exigiendo aumentos de sus sueldos para hacer frente a la inflación. La Reserva Federal aumentaría los tipos de interés y provocaría una recesión. Quizá por eso Trump no haya mencionado ayer este tema en la rueda de prensa.




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