El diario español online Vozpopuli la ha vuelto a clavar con este artículo titulado ¿Más riesgos políticos que económicos con Trump? Los gestores opinan (e), sobre todo en un tema económico que es bastante fácil de entender. El artículo dice:
“Podríamos ver políticas de gasto público procíclicas por primera vez desde Reagan, lo que socavaría profundamente los mercados de renta fija”.
La política del FMI siempre han sido procíclicas. Presta dinero a los países con problemas siempre que primero hagan recortes en el gasto público, aumenten los impuestos, especialmente el IVA y otros impuestos indirectos, eliminen subvenciones a los productos básicos, etc. Para comprender mejor esto de la política procíclica, puede ser bueno leer este artículo de El País, Un duro plan de austeridad sacude a la sociedad egipcia (e). También el austericidio impuesto desde Bruselas a algunos países de la UE como España, Portugal y Grecia, han llevado a ahondar más la depresión. Como dijo Keynes (no tengo la cita exacta):
Primera cara de la moneda: “En los momentos de expansión de la economía es cuando hay que hacer recortes”.
Esta idea es una de las conclusiones que se llega después de un largo análisis, pero lleva como contrapartida la idea opuesta:
Segunda cara de la moneda: “En los momentos de recesión de la economía es cuando hay que hacer políticas económicas expansivas”.
En España en España se hizo justamente lo contrario: el primer mandato de Aznar (1996-2000) hizo recortes. El 7 de mayo de 1996, dos días después de asumir como presidente, anunció un recorte de 180.000 millones de pesetas, el 19 de septiembre congeló los sueldos de los casi dos millones de funcionarios, y el 28 de septiembre presentó los presupuestos más austeros de los últimos 20 años. Dice wikipedia:
“Con un gasto público que crecería en 1997 por debajo de la inflación prevista, el presupuesto redujo el gasto corriente y la inversión pública (e).”
Según el ABC el 28/9/1996 (e), el gasto crece [en 1997] solo el 1,7%, ocho décimas por debajo de la inflación [prevista]. Dice el ABC: “Para el conjunto de las administraciones públicas, el déficit será del 3%, con lo que España cumplirá con este objetivo de Maastricht para entrar en la Unión Monetaria”. Según el cuadro sinóptico presentado por ese mismo periódico, el déficit público fue del 4,1% en 1992, 7,5% en 1993, 6,2% en 1994, 6,6% en 1995, 4,4% en 1996 (previsión) y del 3% en 1997 (también previsión, obviamente).
¿Cual es la diferencia con los recortes realizados durante los últimos años de Zapatero y durante el mandato de Rajoy: el crecimiento económico. En 1992 el PIB creció un 0,7%, en 1993 decreció un 1,2%, en 1994 creció un 2,1%, en 1995 creció un 2,8% (todos estos años fueron de Felipe González), en 1996 creció un 2,3% y en 1997 creció el 3% (los dos últimos años son previsiones). Resumiendo, para entrar en el euro, el gobierno de Aznar hizo recortes cuando la economía crecía. Crecía poco pero crecía.
Sea el motivo el que fuera, Aznar aplicó la primera cara. Pero Zapatero y Rajoy aplicaron al contrario, la segunda cara. Los resultados fueron buenos: El ABC del 30 de diciembre de 1997 (e) aseguraba: “España termina el año con los deberes hechos para poder acceder a la Unión Monetaria el 1 de enero de 1999.” Una inflación del 2%, unos tipos de interés inferiores al 5%, un déficit público inferior al 3% (uno de los requisitos de Maastricht), un alto nivel de paro del 20%.
Cambiando de tema, aunque el artículo habla de Janet Yellen y de la Fed, lo más interesante es la futura relación de EE UU con China. Este país asiático es el mayor poseedor de bonos de Estados Unidos, no solo del gobierno, sino también de bonos corporativos, de empresas privadas.
Hay un dicho que asegura: "Si debes cien mil dólares a un banco tienes un problema; si debes cien millones, el problema lo tiene tu banco."
El problema de Estados Unidos es que debe mucho dinero a China. Pero a diferencia del dicho, esto puede ser un problema para ambas partes.
Si Trump le sube los aranceles a Pekín, en represalia China podría vender masivamente los bonos estadounidenses en su poder. Esto derrumbaría la cotización de los bonos hasta valer prácticamente cero, nada. Los inversores huirían de los bonos, pero también del dólar. La caída del dólar sería tremenda. En esta situación, una política monetaria expansiva solo empeoraría la situación, abaratando más los dólares en relación a otras monedas. El derrumbe del dólar alentaría la inflación al encarecer las importaciones. Esta deporable situación económica obligaría a la Fed a subir los tipos de interés. Esto crearía una recesión económica muy fuerte, probablemente una depresión.
El presidente electo esta semana es un inconsciente. Según CNN: "I would borrow, knowing that if the economy crashed, you could make a deal" (e). "Pediré prestado sabiendo que si la economía entra en recesión, podré llegar a un acuerdo".
¿Con quién va a negociar Trump los acuerdos de la deuda, con China, que hasta ahora ha sido y es el principal prestatario del gobierno estadounidense (pero también de las empresas de ese país)? Y renegociar después de endeudarse, ¿no es un default encubierto? Aunque renegocie con éxito y logre algunas ventajas para el país, ¿quién va a prestarle en el futuro al país y a sus empresas sabiendo que las condiciones que firmas pueden ser empeoradas con el consiguiente quebranto económico para el inversor?
"The reaction on Wall Street and in Washington was that Trump can't be serious". "La reacción de Wall Street y en Washington es que Trump no puede hablar en serio".
La respuesta hasta ahora de los mercados es que Trump no tiene una gran formación económica, y que su retórica, si bien le ha servido para alcanzar el poder, no le llevara a aplicar sus estrafalarias ideas. Pero yo creo que no conocen a Donald Trump.
La frase siguiente es aún más explicativa de la imagen que tienen los mercados de Trump. "This is the bond market equivalent of 'we're going to build a wall and have Mexico pay for it". "Esto es el equivalente en el mercado de bonos del 'vamos a construir un muro y obligaremos a México a pagarlo."
Sigamos analizando el primer enlace de CNN dinero. Bien es sabido que Trump dice una cosa y la contraria. Primero dijo que eliminaría la deuda de EE UU en ocho años y después se apodó a sí mismo como el "rey de la deuda" (e). Otra contradicción más: criticó a Janet Yellen por mantener bajos los tipos de interés (la retórica habitual del Partido Republicano contra la Fed), que él consideró que era un favor a Obama (e), cuando quiere renegociarlos a la baja. Después dijo que fue mal interpretado pero la aclaración fue casi peor: "First of all, you never have to default because you print the money," he said on CNN's "New Day." Si Donald Trump (en realidad la Fed) imprime dinero a porrillo, la inflación se disparará, lo que también equivale en la práctica a un default. Posiblemente la gente no confíe más en los bonos del gobierno estadounidense durante décadas.
Según CNN Money, Trump tendría la idea de recomprar los bonos basura a mitad precio de lo que cobró el gobierno cuando los emitió. Eso lo hace normalmente las grandes empresas. No es un default porque pagan el precio del mercado, pero lo parece, porque las empresas emiten deuda sin parar para que baje su cotización en la bolsa. Pero si lo hace el gobierno americano la mayoría de la gente lo consideraría un default.
Pero sobre todo, este tipo de marranadas solo se pueden hacer si la gente no se entera. Si es de conocimiento público, nadie va a tirar su dinero por la ventana comprando bonos sabiendo que el gobierno te querrá pagar la mitad un año después. El mismo hecho de que estemos hablando de ellos anula la jugarreta. Además, da una imagen real y exacta del verdadero Trump. es más, si la gente está alerta, las subastas de bonos pueden quedar desiertas. No solo esta recompra dañaría los intereses de China y Japón, también los de los fondos de pensiones que compran esos bonos. ¿Te imaginas manifestaciones de ancianos en Washington contra Trump? ¿O ancianos en la calle por no poder pagar el alquiler?
En cuarto lugar, el gobierno federal no tiene dinero para recomprar sus bonos. Las empresas que usan esta sucia táctica suelen endeudarse con los bancos para recomprar sus bonos. Los bancos prestan ese dinero sabiendo que la empresa saldrá menos endeudada de la operación. Pero con 19 billones de dólares de deuda, ¿que banco le va a prestar dinero? Solo la Fed puede prestarle ese dinero (imprimiéndolo) pero a costa de causar inflación. Se conseguiría un beneficio doble, pues la inflación reduce los beneficios de los acreedores, pero la inflación perjudicaría a la mitad de la población (pobres y clase media) beneficiando a los más ricos.
Y de momento, Trump no controlará la Fed.
"Trump's recklessness has no limits, even to the point of suggesting Treasury debt restructuring. He's playing with matches in a very arid forest," "La imprudencia de Trump no tiene límites, llegando al punto de sugerir la reestructuración de la deuda del Tesoro. Está jugando con cerillas en un bosque muy árido".
Algunos piensan que Trump puede desencadenar una depresión peor que la de los años 30.
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“Podríamos ver políticas de gasto público procíclicas por primera vez desde Reagan, lo que socavaría profundamente los mercados de renta fija”.
La política del FMI siempre han sido procíclicas. Presta dinero a los países con problemas siempre que primero hagan recortes en el gasto público, aumenten los impuestos, especialmente el IVA y otros impuestos indirectos, eliminen subvenciones a los productos básicos, etc. Para comprender mejor esto de la política procíclica, puede ser bueno leer este artículo de El País, Un duro plan de austeridad sacude a la sociedad egipcia (e). También el austericidio impuesto desde Bruselas a algunos países de la UE como España, Portugal y Grecia, han llevado a ahondar más la depresión. Como dijo Keynes (no tengo la cita exacta):
Primera cara de la moneda: “En los momentos de expansión de la economía es cuando hay que hacer recortes”.
Esta idea es una de las conclusiones que se llega después de un largo análisis, pero lleva como contrapartida la idea opuesta:
Segunda cara de la moneda: “En los momentos de recesión de la economía es cuando hay que hacer políticas económicas expansivas”.
En España en España se hizo justamente lo contrario: el primer mandato de Aznar (1996-2000) hizo recortes. El 7 de mayo de 1996, dos días después de asumir como presidente, anunció un recorte de 180.000 millones de pesetas, el 19 de septiembre congeló los sueldos de los casi dos millones de funcionarios, y el 28 de septiembre presentó los presupuestos más austeros de los últimos 20 años. Dice wikipedia:
“Con un gasto público que crecería en 1997 por debajo de la inflación prevista, el presupuesto redujo el gasto corriente y la inversión pública (e).”
Según el ABC el 28/9/1996 (e), el gasto crece [en 1997] solo el 1,7%, ocho décimas por debajo de la inflación [prevista]. Dice el ABC: “Para el conjunto de las administraciones públicas, el déficit será del 3%, con lo que España cumplirá con este objetivo de Maastricht para entrar en la Unión Monetaria”. Según el cuadro sinóptico presentado por ese mismo periódico, el déficit público fue del 4,1% en 1992, 7,5% en 1993, 6,2% en 1994, 6,6% en 1995, 4,4% en 1996 (previsión) y del 3% en 1997 (también previsión, obviamente).
¿Cual es la diferencia con los recortes realizados durante los últimos años de Zapatero y durante el mandato de Rajoy: el crecimiento económico. En 1992 el PIB creció un 0,7%, en 1993 decreció un 1,2%, en 1994 creció un 2,1%, en 1995 creció un 2,8% (todos estos años fueron de Felipe González), en 1996 creció un 2,3% y en 1997 creció el 3% (los dos últimos años son previsiones). Resumiendo, para entrar en el euro, el gobierno de Aznar hizo recortes cuando la economía crecía. Crecía poco pero crecía.
Sea el motivo el que fuera, Aznar aplicó la primera cara. Pero Zapatero y Rajoy aplicaron al contrario, la segunda cara. Los resultados fueron buenos: El ABC del 30 de diciembre de 1997 (e) aseguraba: “España termina el año con los deberes hechos para poder acceder a la Unión Monetaria el 1 de enero de 1999.” Una inflación del 2%, unos tipos de interés inferiores al 5%, un déficit público inferior al 3% (uno de los requisitos de Maastricht), un alto nivel de paro del 20%.
Cambiando de tema, aunque el artículo habla de Janet Yellen y de la Fed, lo más interesante es la futura relación de EE UU con China. Este país asiático es el mayor poseedor de bonos de Estados Unidos, no solo del gobierno, sino también de bonos corporativos, de empresas privadas.
Hay un dicho que asegura: "Si debes cien mil dólares a un banco tienes un problema; si debes cien millones, el problema lo tiene tu banco."
El problema de Estados Unidos es que debe mucho dinero a China. Pero a diferencia del dicho, esto puede ser un problema para ambas partes.
Si Trump le sube los aranceles a Pekín, en represalia China podría vender masivamente los bonos estadounidenses en su poder. Esto derrumbaría la cotización de los bonos hasta valer prácticamente cero, nada. Los inversores huirían de los bonos, pero también del dólar. La caída del dólar sería tremenda. En esta situación, una política monetaria expansiva solo empeoraría la situación, abaratando más los dólares en relación a otras monedas. El derrumbe del dólar alentaría la inflación al encarecer las importaciones. Esta deporable situación económica obligaría a la Fed a subir los tipos de interés. Esto crearía una recesión económica muy fuerte, probablemente una depresión.
El presidente electo esta semana es un inconsciente. Según CNN: "I would borrow, knowing that if the economy crashed, you could make a deal" (e). "Pediré prestado sabiendo que si la economía entra en recesión, podré llegar a un acuerdo".
¿Con quién va a negociar Trump los acuerdos de la deuda, con China, que hasta ahora ha sido y es el principal prestatario del gobierno estadounidense (pero también de las empresas de ese país)? Y renegociar después de endeudarse, ¿no es un default encubierto? Aunque renegocie con éxito y logre algunas ventajas para el país, ¿quién va a prestarle en el futuro al país y a sus empresas sabiendo que las condiciones que firmas pueden ser empeoradas con el consiguiente quebranto económico para el inversor?
"The reaction on Wall Street and in Washington was that Trump can't be serious". "La reacción de Wall Street y en Washington es que Trump no puede hablar en serio".
La respuesta hasta ahora de los mercados es que Trump no tiene una gran formación económica, y que su retórica, si bien le ha servido para alcanzar el poder, no le llevara a aplicar sus estrafalarias ideas. Pero yo creo que no conocen a Donald Trump.
La frase siguiente es aún más explicativa de la imagen que tienen los mercados de Trump. "This is the bond market equivalent of 'we're going to build a wall and have Mexico pay for it". "Esto es el equivalente en el mercado de bonos del 'vamos a construir un muro y obligaremos a México a pagarlo."
Sigamos analizando el primer enlace de CNN dinero. Bien es sabido que Trump dice una cosa y la contraria. Primero dijo que eliminaría la deuda de EE UU en ocho años y después se apodó a sí mismo como el "rey de la deuda" (e). Otra contradicción más: criticó a Janet Yellen por mantener bajos los tipos de interés (la retórica habitual del Partido Republicano contra la Fed), que él consideró que era un favor a Obama (e), cuando quiere renegociarlos a la baja. Después dijo que fue mal interpretado pero la aclaración fue casi peor: "First of all, you never have to default because you print the money," he said on CNN's "New Day." Si Donald Trump (en realidad la Fed) imprime dinero a porrillo, la inflación se disparará, lo que también equivale en la práctica a un default. Posiblemente la gente no confíe más en los bonos del gobierno estadounidense durante décadas.
Según CNN Money, Trump tendría la idea de recomprar los bonos basura a mitad precio de lo que cobró el gobierno cuando los emitió. Eso lo hace normalmente las grandes empresas. No es un default porque pagan el precio del mercado, pero lo parece, porque las empresas emiten deuda sin parar para que baje su cotización en la bolsa. Pero si lo hace el gobierno americano la mayoría de la gente lo consideraría un default.
Pero sobre todo, este tipo de marranadas solo se pueden hacer si la gente no se entera. Si es de conocimiento público, nadie va a tirar su dinero por la ventana comprando bonos sabiendo que el gobierno te querrá pagar la mitad un año después. El mismo hecho de que estemos hablando de ellos anula la jugarreta. Además, da una imagen real y exacta del verdadero Trump. es más, si la gente está alerta, las subastas de bonos pueden quedar desiertas. No solo esta recompra dañaría los intereses de China y Japón, también los de los fondos de pensiones que compran esos bonos. ¿Te imaginas manifestaciones de ancianos en Washington contra Trump? ¿O ancianos en la calle por no poder pagar el alquiler?
En cuarto lugar, el gobierno federal no tiene dinero para recomprar sus bonos. Las empresas que usan esta sucia táctica suelen endeudarse con los bancos para recomprar sus bonos. Los bancos prestan ese dinero sabiendo que la empresa saldrá menos endeudada de la operación. Pero con 19 billones de dólares de deuda, ¿que banco le va a prestar dinero? Solo la Fed puede prestarle ese dinero (imprimiéndolo) pero a costa de causar inflación. Se conseguiría un beneficio doble, pues la inflación reduce los beneficios de los acreedores, pero la inflación perjudicaría a la mitad de la población (pobres y clase media) beneficiando a los más ricos.
Y de momento, Trump no controlará la Fed.
"Trump's recklessness has no limits, even to the point of suggesting Treasury debt restructuring. He's playing with matches in a very arid forest," "La imprudencia de Trump no tiene límites, llegando al punto de sugerir la reestructuración de la deuda del Tesoro. Está jugando con cerillas en un bosque muy árido".
Algunos piensan que Trump puede desencadenar una depresión peor que la de los años 30.
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