viernes, 16 de diciembre de 2016

Sigue el escándalo ruso en las elecciones

Trump cree que va a gobernar ocho años los EE UU y que van a ser los más exitosos de toda la historia del país. Él es una persona egocéntrica acostumbrada a que las personas que le rodean, casi todos empleados suyos, le rindan pleitesía. Por este motivo no le preocupa el escándalo de los mails de Clinton, que después de ayudarle a conseguir la victoria electoral, se está volviendo contra él. Y esto es aún más grande cuando aún falta más de un mes para que asuma la presidencia el próximo 20 de enero.

Mientras Trump niega que Rusia haya pirateado los ordenadores del Partido Demócrata, en su partido, el Republicano, algunos senadores cada vez están más decididos a investigar, junto a las agencias de información como la CIA y el FBI, que pasó realmente.

Qué está pasando en el Partido Republicano. Yo creo que nadie quiere quedar pegado (como cuando una persona se electrocuta) a un presidente que alabó al Presidente ruso, Vladimir Putin. Rusia ha sido el enemigo número uno de los EE UU desde la revolución rusa de 1918. Pese a lo que diga Trump, Rusia sigue siendo el enemigo número uno de los EE UU. Desde que cayó el muro de Berlín en 1989, Rusia se entregó al capitalismo más desaforado y ultraliberal vendiendo por cuatro rublos industrias gigantescas. Pero desde que Putin llegó al poder en 1999, el panorama se ha vuelto parcialmente del revés. Ya que el comunismo no es la política del país (la inmensa mayoría de los rusos ya no lo quieren), Putin sustituyó el comunismo por el nacionalismo como ideología del país. Esto se ve no solo en la anexión a Rusia de la península de Crimea, sino también en el conflicto del gasoducto ruso que cruzaba Ucrania. Este último país tuvo que pagar más caro el gas ruso como castigo a se acercamiento a Europa.

Demócratas y Republicanos están, en su inmensa mayoría, unidos contra Rusia. Creen, y con razón, que la amistad que Trump quiere imponer a su país solo puede traer perjuicios a EE UU. Piensan, y con razón, que si hackers dirigidos por el gobierno ruso, han pirateado los ordenadores del Partido Demócrata, bien pueden piratear cualquier ordenador del gobierno estadounidense.

En mi opinión también piensan que la nueva etapa ruso-americana y un  nuevo tratado comercial solo puede beneficiar a Rusia. Y no se fían del presidente electo, un millonario que ha tenido y tiene negocios con Rusia, cuyos intereses particulares pueden primar sobre los intereses generales del país.

Por si fuera poco, durante la campaña electoral, Trump apenas si ha definido cual será su política excepto en algunos aspectos, como la valla o muro con México, la expulsión de inmigrantes mejicanos y la adopción de aranceles a México y China.

Según algunas noticias que he leído sobre el empleo en los EE UU, si Trump expulsa una cantidad importante de mejicanos, faltarán trabajadores en los sectores en los que normalmente trabajan los oriundos de este país, especialmente los inmigrantes ilegales, que son tres: la agricultura, la hostelería y la construcción. Hay que tener en cuenta que el desempleo en EE UU es del orden del 5%, lo que se considera como pleno empleo. Y estos empleos son normalmente los que los estadounidenses no quieren ocupar, bien sea porque están mal pagados, bien sea porque las condiciones en las que se realizan son las peores, como malas condiciones climáticas o muchas horas de trabajo.

Y además de todo esto, por si no fuera poco, Trump les fue impuesto a los máximos dirigentes republicanos por las bases del partido, que en las primarias votaron masivamente a Trump.

"Los rusos no son nuestros amigos," dijo el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell. Porque las sospechas de que Rusia se metió en la campaña electoral de los EE UU son cada vez más claras, algunos senadores quieren crear una comisión bipartisana para investigar las sospechas.

Las respuestas de Trump a las acusaciones aumentan las sospechas sobre él. En su primera versión Trump dijo que cualquier aficionado a la infomática pudo haber pirateado los ordenadores demócratas. Su última versión dice que las acusaciones solo demuestran que los demócratas están rabiosos por perder las elecciones y buscan ensuciar el resultado. Esto demuestra el carácter de Trump: frente a una "agresión" (al menos él la ve así), contesta con otra agresión. Si a Obama se le acusara de algo así, se limitaría a decir: "que actue la justicia."

domingo, 11 de diciembre de 2016

Rusia también hackeó a los republicanos

Un artículo del New York Times con el título "Los hackers rusos actuaron para ayudar a Trump en las elecciones, dice EE UU".

Las agencias de inteligencia de EE UU concluyeron con "un alto nivel de probabilidades de acierto" que Rusia actuó de modo encubierto en las últimas etapas de la campaña presidencial para dañar las posibilidades de Hillary Clinton y promover a Donald Trump, según altos funcionarios del gobierno.

Basaron esta conclusión, en parte, en otro hallazgo — que dicen también se alcanzó con un alto nivel de probabilidades de acierto — de que los rusos hackearon los sistemas informáticos del Comité Nacional Republicano además de sus ataques contra las organizaciones demócratas pero no revelaron la información que obtuvieron de las redes republicanas.

En los meses antes de las elecciones, un gran número de documentos del Partido Demócrata fueron suministrados poco a poco al público. Las agencias de inteligencia han llegado a la conclusión de que los rusos entregaron los documentos demócratas a Wikileaks.

A partir de aquí el artículo se repite una y otra vez, por lo que ya no traduzco más.

El diario El País publica otro artículo sobre el tema: Demócratas y republicanos prometen investigar si Rusia interfirió en las elecciones.

Donald Trump ha negado los hechos afirmando que pudo ser cualquier ciudadano estadounidense. Pero tanto un grupito de senadores republicanos como otro de senadores han prometido investigar y llegar hasta el fondo. En realidad, este artículo no hace más que repetir lo que ya dije en entradas anteriores.



El País vuelve a publicar otro artículo sobre el mismo tema (y creo que con este ya son cuatro): EE UU acusa a Rusia de ciberataques para influir en la campaña electoral.
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sábado, 10 de diciembre de 2016

Trump y Rusia

Me he quedado muy sorprendido al enterarme de la noticia por El País: Barack Obama ordena investigar la injerencia rusa en las elecciones.

El tema de los supuestos delitos que contendrían esos mails ha perjudicado, por supuesto, a la candidata demócrata.

Voy a traducir este artículo del Washington Post.




Los principales republicanos del Senado están listos para lanzar una amplia investigación sobre Rusia a pesar de la postura de Trump.


Los principales republicanos del Senado se preparan para lanzar una investigación coordinada y amplia sobre la supuesta intromisión de Rusia en las elecciones estadounidenses y sus posibles amenazas cibernéticas contra los militares profundizando en lo que consideran una interferencia corrosiva en las instituciones de la nación. [Ver esta entrada de este blog]

Un enfoque tan agresivo los coloca en un rumbo de colisión directa con el Presidente electo Donald Trump, quién menosprecia la posibilidad de que Rusia tuviera algún papel en las elecciones de noviembre, argumentando que un hackeado de los correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata pudo haber sido perpetrado por "algunos tipos de su sede de Nueva Jersey". "La fractura podría ser más prominente después de que Trump inaugure y comience a fijar la política exterior. Ya ha indicado que el país debe llevarse bien con Rusia, ya que las dos naciones tienen muchos objetivos estratégicos comunes.

Pero algunos de los posibles aliados republicanos de Trump en Capitol Hill no están de acuerdo. El presidente el Comité de servicios armados, John McCain (Arizona) está preparando un investigación sobre las posibles inversiones cibernéticas rusa en los sistemas de armas estadounidenses, y dijo que ha estado discutiendo el asunto con el Presidente del Comité de Inteligencia del Senado Richard Burr (Carolina del Norte), con él que estará "trabajando de cerca" para investigar la profunda interferencia de Rusia en las elecciones estadounidenses y las amenazas cibernéticas a las FF AA y otras instituciones. El líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell de Kentucky ha sido informado de los debates. Burr no ha respondido a las solicitudes del comentarios.

El Presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado Bob Corker de Tennessee también dijo que tiene la intención de celebrar audiencias el próximo año en el tema de la presunta piratería rusa. Corker está en la lista de Trump para la Secretaría de Estado, según el equipo de transición de Trump.

Los funcionarios de transición de Trump no pudieron ser alcanzados para hacer comentarios.

Los líderes más fuertes de Trump piden una investigación sobre Rusia y se están poniendo del lado de McCain y del Senador Lindsey Graham (Carolina del Sur). Ambos han tomado una línea muy dura y han sido muy críticos con Trump, en particular por sus elogios al Presidente ruso, Vladimir Putin.

"Ellos seguirán haciendo cosas aquí hasta que paguen un precio, dijo Graham sobre Rusia. Planea encabezar  la legislación y celebrar una serie de audiencias de investigación el próximo año sobre "las desventuras de Prusia en todo el mundo", incluyendo la intromisión de Rusia en las elecciones estadounidenses.

Republican lawmakers move to restrain President-elect Trump on Russia

"Voy detrás de Rusia en todos los sentidos en que pueda uno ir detrás de Rusia. Creo que es una de las influencias mas desestabilizadoras de la escena mundial. Creo que interfirieron en nuestras elecciones y quiero que Putin pague personalmente el precio", dijo Graham en una entrevista con la CNN el miércoles.

McCain dijo que su Comité de Servicios Armados lanzará una investigación en el Congreso sobre las capacidades cibernéticas de Rusia contra los servicios militares y de armas de EE UU, "porque la amenaza real es cibernética", explicó.

Pero McCain dijo que espera que la investigación también encaje en el tema de la presunta piratería de Rusia en el Comité Nacional Demócrata y los sistemas de elecciones basados en el Estado, que incluyen un hackeo en el estado natal de McCain (Arizona).

"Vean, el problema con la piratería es que si son capaces de perturbar las elecciones, entonce es un tema, obviamente, un tema de seguridad nacional".

Agregó que el Comité de Servicios Armados estaba "todavía formulando" exactamente cómo abordar el tema durante las audiencias. Pero a pesar el rechazo de Trump, McCain dijo que "hay muy pocas dudas", Rusia se inmiscuyó en las elecciones estadounidenses, que calificó de "muy dignas de examen".

El gobierno estadounidense acusó en octubre oficialmente a Rusia de hackear los mails del Comité Nacional Demócrata durante la campaña presidencial. Los correos electrónicos se publicaron en sitios web como WikiLeaks y arruinaron la fiesta, en particular, a la representante Debbie Wasserman Schultz (Florida) a dimitir como presidenta del CND.

Varios funcionarios militares estadounidenses están preocupados por la capacidad de Rusia para robar secretos militares y operaciones corruptas. Los funcionarios ya sospechan que los hackers rusos estaban detrás de una importante violación de un correo electrónico del Pentágono el año pasado. Y los militares podrían ser un blanco de reacción después de que un informe de la NBC News ampliamente difundido por los medios rusos, dijo que los hackers militares estadounidenses estaban listos para lanzar ataques cibernéticos contra Rusia en caso de un obvio hackeo electoral.

Trump continuó minimizando la participación de Rusia tras las elecciones en una entrevista publicada esta semana en la revista Time. En la entrevista el presidente electo disputó la acusación de la Administración Obama de que Rusia interfería en las elecciones.

U.S. government officially accuses Russia of hacking campaign to interfere with elections.

"No creo que ellos interfirieron", dijo Trump sobre Rusia. "Pudo haber sido Rusia. Pudo haber sido China. Y pudo haber sido un tipo en su casa de Nueva Jersey.

Algunos tipos delicadamente pusieron reparos mientras todavían defendían la capacidad de Trump para negociar con Putin.

"El CND... la comunidad de inteligencia tiene casi la misma idea de que Rusia estuvo involucrada en este asunto", dijo el Representante por Nueva York Peter T. King en una entrevista a la MSNBC. King es miembro del Comité Permanente de Inteligencia y subpresidente del comité de Seguridad Interior de la Cámara de Representantes en Inteligencia y Antiterrorismo.

King añadió que estaba "seguro" de que "Trump no será captado por Putin".

Los demócratas también han criticado el deseo de Trump de mantener relaciones más amistosas con Moscú, así como su afinidad con Putin.

Desde la elección, los legisladores republicanos han votado para restablecer una línea dura contra las iniciativas globales de Rusia. La Cámara ha aprobado medidas para sancionar a cualquiera que apoye al Gobierno sirio en su actual guerra civil, una categoría que incluye a Rusia e Irán. Hay también un lenguaje en el proyecto de ley anual de la política de defensa para proporcionar millones de dólares en armas letales a Ucrania, donde el gobierno de Kiev está involucrado en hostilidades abiertas contra separatistas apoyados por Rusia.

Pero muchos demócratas están impacientes con los republicanos por no tomar medidas más rápidas y concretas contra Rusia después de que el gobierno de Obama acusó oficialmente a Moscú de intervenir en las elecciones.

Este artículo se repite más que el ajo





PD: Al día siguiente, 10 de diciembre, El Pais publica otra noticia en la misma línea: La CIA cree que Rusia intervino en la campaña a favor de Donald Trump. Después ha publicado otro titulado: La sombra rusa planea sobre la presidencia de Donald Trump, pero he decidido traducir parte de él en otro artículo.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Trump amenaza empresas inviertan afuera

La Nación: Trump amenaza con un impuesto del 35% a las empresas que trasladen su producción fuera de Estados Unidos.


Trump impondrá un tipo impositivo del 35% a aquellas empresas que trasladen su producción fuera de Estados Unidos y luego vendan sus productos de vuelta en el país. Esto es, al menos, lo que ha asegurado por Twitter. La amenaza viene días después de conseguir con subvenciones que una empresa de aires acondicionado de Indiana (Carrier) solo traslade a México la mitad de su plantilla. Durante la campaña electoral amenazó a esa misma empresa si trasladaba un solo puesto de trabajo a México. Sin embargo, Trump negoció con la empresa y consiguió un acuerdo muy diferente, del cual, como mínimo, solo ha alcanzado la mitad de lo que prometió en campaña.

De Trump, como mínimo hay que decir que no se acuerda lo que prometió en la campaña electoral. Trump aseguró durante esta que impondría unos aranceles a México de un 35%, y a China del 45%. Por supuesto, si Trump cumple su promesa e implanta este arancel, todas las empresas mexicanas que exporten a EE UU deberán pagar ese arancel, aunque sea la empresa subsidiaria de otra estadounidense.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Trump arruinará la economía americana

Lea esta entrada antes.


Lo primero que dice es que el acuerdo es un pequeño asunto que, en realidad, es un asunto muy grande.

Lo segundo es que el capitalismo americano se basa en el imperio de la ley. El sistema judicial protege los contratos acordados respetando la ley y protege los derechos individuales, como el derecho a la propiedad. Aunque hay casos de corrupción, abusos de poder y favoritismo, esta no es la norma.

La confianza en la ley y en las reglas tiene importantes ventajas: reduce en gran medida la incertidumbre y aumenta la predictibilidad. Reduce los gastos en asegurar la propiedad y en buscar propiedades apropiadas. Promueve la libertad porque la mayoría de la gente no necesita tomar partido político para ganar dinero en el mundo de los negocios. Para más información, ver este video de VisualPolitik.

¿Y qué hay de Carrier? El presidente electo de los Estados Unidos decidió, en un acto puramente ad-hoc, que quería mantener Carrier en Indiana. Desplegó una combinación de palos y zanahorias para llevar a Carrier a hacer lo que él quería. De manera implícita o explícita, seguramente habían bastones, ya qu como la prensa detalla, los beneficios fiscales que el estado de Indiana les proporciona solo compensan una pequña parte de los ahorros en costes perdidos al no migrar a México. Pero desde el punto de vista de United Technologies, la sociedad madre de Carrier, con unos ingresos de más de $50 mil millones al año, una pérdida de ingresos de unos $60 millones, no es importante con tal de no enfrentarse a un, posiblemente vengativo de los EE UU.

Me parece que lo que hemos visto es un acto de capitalismo ad hoc, y aún peor, la celebración como un modelo. Hay en este hecho un enorme valor simbólico. Se ha establecido un principio: es bueno para el presidente averiguar lo que la gente quiere y apoyarse en las empresas para dárselo.

Algunos de los peores abusos de poder no son aquellos que los líderes inflingen a su pueblo, sino los actos que el pueblo demanda a sus líderes. Espero equivocarme, pero creo que una consecuencia de todo esto es que no solo vamos a ser más pobres, sino también menos libres.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Trump y Carrier

Una de dos: o a Trump le está tomando el pelo la empresa de aire acondicionados Carrier, o él está engañando a los estadounidenses. Leamos estos dos reportajes periodísticos: Trump regresa al Medio Oeste con ayudas pero sin soluciones al decliveBernie Sanders: Carrier just showed corporations how to beat Donald Trump. Otros artículos: How Donald Trump Sealed the Deal to Keep Carrier Jobs in the U.S.Donald Trump’s deal for American jobs doesn’t look as good in the light of day.

Del último artículo: el presidente electo Donald Trump y su vice electo Mike Pence dirán hoy que convencieron a la Coporación Carrier de mantener 800 puestos de trabajo en los EE UU en lugar de trasladarlos a México, pero el acuerdo muestra cuánto las corporaciones tienen que forzar al presidente electo a elegir su oferta.

Otra manera de decirlo es que Carrier moverá 1.300 puestos de trabajo a México pero mantendrá 800 en EE UU. La idea original de la compañía era cerrar dos plantas en Indiana y trasladarlas a México. Allí podría pagar a los trabajadores $23 o menos por hora. La pérdida de ingresos potenciales se calcula en $67 millones, con una pérdida real en la economía de la zona de $108 millones.

Trump hizo de este tema una promesa central de su campaña y prometió que salvaría todos los puestos de trabajo. Ahora, después de hablar con la matriz de Carrier, United Technologies (UTC), mantendrán abierta una planta de fabricación de hornos, una verdadera victoria para los 800 trabajadores que mantienen sus puestos de trabajo, pero a costa de despedir a 600 trabajadores y cerrar una fábrica de electrónica donde trabajan 700 personas.

La parte más tangible del acuerdo es un conjunto, que aún no se ha hecho público, de exenciones fiscales para la compañía negociado por Pence, el vice de Trump que todavía es el gobernador de Indiana. Este hecho pone en duda este acuerdo ante la opinión pública, pues Pence igual pudo cerrar este acuerdo antes de las elecciones. Aparte de todo esto, esta maniobra es un movimiento clásico de los líderes estatales cuando las empresas tratan de abandonar un estado: echarles dinero. Y esto envía un mensaje a cualquier compañía: amenaza con abandonar el estado y te pagarán dinero. El Wall Street Journal asegura informa que los incentivos fiscales serán de $7 millones de 10 años, o alrededor de $8.750 por trabajador. Es obvio que esto no va a compensar el ahorro de costes que implica la mudanza a México, pero hay otros factores a considerar.

La empresa madre, UTC, tiene otras plantas industriales, que fundamentalmente se dedican a fabricar motores y otras partes de aviones, y que gana miles de millones anuales con estas operaciones con el gobierno federal. Los funcionarios de Indiana han especulado con que la compañía acepta una pérdida pequeña en Carrier con el objetivo de proteger sus mayores beneficios que obtiene cada año con el gobierno federal. El sistema ad-hoc de Trump promete un capitalismo de compinchados y amiguetes.

Pero en última instancia, un millar de puestos de trabajo es menos que el 1% de los puestos de trabajo que la economía estadounidense creó en el último mes. Aún así, la esperanza es que con esta política, las compañías decidan crear puestos de trabajo en los EE UU. El miedo es que tomen el dinero y salgan corriendo.

Para joder más al proteccionista de Trump, Carrier comunicó a los medios de comunicación que "este acuerdo no disminuye nuestra fe en el libre comercio y en que las fuerzas de globalización continuarán necesitando la competitividad de los EE UU y de los trabajadores estadounidenses de mudarse al extranjero."

Recordemos que Trump ha prometido disminuir la tasa impositiva del 35 al 15%, así como crear una tasa especialmente baja de repatriación de capitales para animar a las compañías que han aplazado los impuestos. Trump espera que estas políticas aumentarán las inversiones de las empresas en su país, y crear puestos de trabajo.

Postdata: yo sabía que Paul Krugman iba a publicar algo sobre el tema, y aporta algunos puntos de vista nuevos. Pero antes un comentario mío.

COMENTARIO: Donald Trump parecía muy amenazador (sustituya muy por un poco si muy le parece exagerado) con las empresas que cerraran plantas en EE UU para transferirlas a otros países como México, y a la vez muy condescendiente con las empresas que inviertan en EE UU y creen puestos de trabajo, así como con las empresas estadounidenses que, después de años de invertir en el extranjero, cierren sus plantas allá y reabran las que tienen en EE UU. Pero resulta que a un mes y 20 días de asumir su cargo, pacta con una empresa que amenazó con trasladar una planta a México subvencionándola para que se quede. Este hecho, más otras promesas de campaña de las que ya ha renegado, como perseguir judicialmente a Hillary Clinton si ganaba, o construir un muro excelente con México (ya ha dicho que en algunos sitios será una valla) da una imagen de Trump no como un vaquero o un sherif de las películas del oeste que no huye ante el peligro por muy fuerte que sea este, sino la de un chulo de putas que amenaza para imponerse a los demás y a la hora de la batalla, sale corriendo.

Volviendo al tema, es ridículo que Trump haya dedicado un solo segundo a este tema, excepto por la popularidad que le proporciona, por la poca importancia que tienen 800 puestos de trabajo en el conjunto de la economía con 145 millones de trabajadores. Cada día en EE UU 145.000 trabajadores pierden su empleo. Es como una gota de agua en un océano. Y a esa gota de agua los medios de comunicación masivos (la mayoría apoyan a los republicanos) le dan una importancia exagerada, con horas y horas de cobertura como si se tratara de un gran acontecimiento.

Lo segundo a destacar es que esto ya no es un capitalismo de amigos, sino un mero capitalismo proteccionista. No solo en el significado más usual de la palabra (proteccionismo vs. librecambismo), sino en usar los recursos del estado para subvencionar a las empresas propiedad de gente de su clase social por no portarse mal.

En palabras de Krugman, "estamos viendo lo que bien podría ser el principio del gobierno de una república bananera".

Krugman pone el enlace a un artículo de Larry Summers titulado: El acuerdo Trump - Carrier puede dañar permanentemente el capitalismo americano. Perlo lo analizaré en otra entrada de este blog.